Daniela Aza es comunicadora por la inclusión y madre. En esta ocasión, ha querido compartir con su comunidad de seguidores una reflexión en redes sociales sobre los prejuicios que existen actualmente alrededor de la vida amorosa de las personas con discapacidad.
De hecho, la propia Daniela es integrante del colectivo de la discapacidad y quiso, del mismo modo, experimentar la maternidad. Ahora, Aza es una persona feliz junto a su familia que trata de normalizar su condición y denunciar aquellas situaciones de exclusión social.
Así mismo, exponiendo un mensaje repleto de naturalidad, Daniela Aza ha valorado el ‘tabú’ que algunas ocasiones genera el hecho que personas con discapacidad puedan tener pareja y desarrollar una vida plena en ese sentido y en el plano sentimental.
Vida amorosa de personas con discapacidad
«Son muy frecuentes las preguntas que recibimos las personas con discapacidad por la condición de nuestra pareja», asegura Daniela Aza en redes sociales. Comunicadora por la inclusión y madre, no esquiva estas cuestiones y trata de responderlas a modo divulgativo.
A pesar de todos los avances que se han producido en materia de inclusión, respeto y valor hacia las personas con discapacidad, Daniela cree que «desde el sentido común existen mitos y prejuicios que descreen de nuestra capacidad para acceder a estos ámbitos».
La protagonista de esta historia es madre de un niño y está casada con el hombre del que está enamorada. Como cualquier persona. Esa misma visión ‘normalizada’ hacia la discapacidad que Daniela tiene es, precisamente, la que quiere instalar en la sociedad.
De esta manera, incide en que «se suele concebir que quien está al lado de una persona con determinada condición también tiene discapacidad«. Incluso, se piensa en un rol «de enfermero o cuidador». Sin embargo, «lo cierto es que no hay nada en la discapacidad que indique que sea un camino u otro, ambos válidos«.
Llegada hasta este punto, Daniela Aza reconoce que las preguntas sobre la vida amorosa de las personas con discapacidad no están formuladas erróneamente; ella, no obstante, pone el foco en que «lo que está mal es todo lo que hay detrás: una sociedad donde todavía tenemos que pedir permiso«.
Agradecer y valorar el presente
El recorrido que Daniela Aza ha experimentado a lo largo de su vida ha estado pautado por la valentía y el imperioso deseo de seguir adelante. Insistir cuando la adversidad se manifestaba y cuando la sociedad le daba la espalda; ahora, aplauden su manera de ver la vida.
Por tanto, esta comunicadora por la inclusión y madre con discapacidad muestra la importancia de «agradecer el camino y valorar el presente». En su caso particular, el ‘hoy’ tiene un importante significado, que se sitúa en la figura de su hijo y de su marido: «Nunca fui lo que querían de mí y no me importa».
De este modo, Aza también subraya que, generalmente, la sociedad entiende a personas con discapacidad como «débiles y con baja autoestima», sin brindarle «apoyos para poder lograr más». Sin embargo, muchas de esas personas, «logramos a nuestra manera y con formas propias» construir un mundo propio.
