Las personas con discapacidad, generalmente, deben estar derribando barreras y desmontando mitos que existen alrededor de su condición. Y lo hacen para fomentar la accesibilidad y la inclusión del colectivo en la sociedad.
Sin embargo, todas las esferas sociales, precisamente, deben dar un paso hacia delante y apostar realmente por la normalidad de la discapacidad y eliminar actitudes, miradas o comentarios que suponen una verdadera barrera para el bienestar y la convivencia de estas personas.
Por tanto, desde el seno de la comunidad de las personas con discapacidad, a través de la Fundación ‘Procura de la Parálisis‘, se han expuesto algunos mitos que giran alrededor de estas personas para desmontarlos con argumentos de peso y, de esta forma, visibilizar la capacidad y la necesidad de la accesibilidad.
Mitos sobre las personas con discapacidad
En ocasiones, el entorno que rodea a las personas con discapacidad, tanto físico como personal, es capaz de limitar más que la propia movilidad reducida o ser usuario de una silla de ruedas.
De hecho, desde la Fundación ‘Procura de la Parálisis‘ explican que «vivir sobre ruedas no es una tragedia ni una limitación absoluta; es una forma distinta de navegar el mundo que requiere de herramientas de autonomía«.
No obstante, el principal argumento para aspirar a la inclusión es construir «una sociedad que entienda la diversidad funcional desde el respeto y no desde la lástima». Y para ello se deben derribar una serie de mitos que todavía oscilan alrededor de las personas con discapacidad.
Existe la creencia de que ‘las personas con discapacidad necesitan que le ayuden en todo momento’, cuando la realidad es que «con la herramienta de movilidad adecuada, la autonomía es total«, por lo que se valora que «el apoyo se ofrece, no se impone».
Del mismo modo, hay quien cree que ‘la condición de discapacidad define a las personas que la presentan’, pero la única realidad es que «es una condición de vida, no su identidad completa«. Ese es un paso importante para la normalidad e inclusión dentro de la sociedad.
Palabras y entornos que construyen realidades
El respeto, la dignidad y el cumplimiento de sus derechos son argumentos esenciales que ruegan las personas con discapacidad. No necesitan más que un adecuado comportamiento para desarrollar todo su potencial y gozar de la calidad de vida que merecen.
«Aprender a separar la condición de vida de la identidad de la persona es el primer paso para una verdadera inclusión», explican desde ‘Procura de la Parálisis‘. De esta manera queda claro que «detrás de cada silla de ruedas hay una persona con un potencial sin barreras listo para impactar».
Así, la inclusión de personas con discapacidad debería ser total en todos los ámbitos: sociedad, escolar, sanitario, laboral o de ocio, donde la igualdad de oportunidades, el respeto y la normalidad sea el estandarte del comportamiento del resto de colectivos.
Mientras, desde el propio colectivo continuarán emitiendo mensajes de sensibilidad y visibilidad de la discapacidad para seguir generando conciencia y estableciendo las bases para una definitiva normalidad de esta condición en todas las esferas.
