Pedro Bordalí integra en su propia personalidad arte y vida. Es como si fuese representante de ‘el arte de vivir‘, a pesar de las dificultades que el camino le ha ido poniendo a su paso. Él mismo se define como un «artista digital con propósito» y activista de la inspiración, el dibujo y de la «vida real«, sin adornos ni medias tintas.
Este joven también revela que es paciente de la Distrofia muscular de Duchenne, una enfermedad caracterizada por el «desorden progresivo del músculo, que causa la pérdida de su función y por lo tanto los afectados terminan perdiendo totalmente su independencia«, explican desde Duchenne Parent Project España.
A sus veintiocho años, su vida está marcada por más allá que la juventud. El diagnóstico de Bordalí le ha supuesto despedirse de todos esos sueños, que se tornaron en utopías, y abrazar la discapacidad con el mejor carácter posible, sabiendo que va a ser una fiel compañera de aquí en adelante y que le irá arrebatando cada vez mayor movilidad.
El diagnóstico de Distrofia muscular de Duchenne
Es la distrofia muscular más común diagnosticada durante la infancia y tiene un grado de afectación de veinte mil nuevos pacientes al año, según datos de la entidad anteriormente citada. Además, es una enfermedad que se manifiesta principalmente en los varones, debido a que el gen de la Distrofia Muscular de Duchenne se encuentra en el cromosoma X.
Con esta información, Pedro Bordalí todavía encuentra fuerzas no para sí mismo, sino para agradecer todo el apoyo y los mensajes de aliento que recibe por redes sociales, donde expone su realidad con esta condición que le ha causado una severa discapacidad.
También menciona con especial carió a su familia, a quienes les agradece la ayuda para «ver la vida en colores«, aunque también es cierto que «no todos mis días son felices«. Esta joven, por tanto, también alega sentir «rabia y frustración porque no puedo moverme y hacer las cosas por mí mismo«. Pero ha logrado salir adelante «con la ayuda de mi familia y mis amigos».
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Cada persona que se ha cruzado con Pedro ha tenido la consideración de apoyarle y alentarle en su batalla particular con la Distrofia muscular de Duchenne y la discapacidad. Ello, de hecho, le ha conducido a lograr el ‘gran’ objetivo de su vida: «Ser feliz y hacer feliz al resto«.
También quiere «aportar mi granito de arena en esta vida«, que tanto se le ha complicado desde el momento de su diagnóstico. Bordalí se ha apoyado en ese tipo de persona que «está a tu lado en los momentos buenos y malos, que te entiende sin necesidad de explicaciones, que te apoya sin juzgarte».
La soledad duele y enseña
«La soledad no siempre estar sólo, a veces es estar rodeado de gente y sentir que nadie te pesca», detalla Pedro Bordalí en una declaración repleta de experiencia y sinceridad. Él ha podido sentir «ese vacío en el pecho y ese silencio» que tanto duelen, pero que tanto le han enseñado a valorar a quienes realmente comparten su vida junto a él.
Al igual que Pedro sí lo ha hecho público, conoce que hay mucha gente que «vive esto todos los días», aunque no lo cuenten. «La soledad pesa, y muchas veces se convierte en una mochila invisible». Por tanto, indica que gestos tan simples como una sonrisa, un mensaje o un abrazo «pueden cambiarle el día a alguien«.
«La soledad duele», insiste Pedro, pero estima que «juntos podemos aliviarla». Por ello, anima a personas que tengan la oportunidad de paliar esta situación a no desaprovecharla: «No dejes que nadie a tu lado se sienta invisible«.




