Con 21 años de edad, Elena García Caballero (@elnosilenciodeelena) perdió la audición. Dejó de oír «de un día para otro». De repente, ya sólo podía intuir la voz de su madre a través de los recuerdos mientras se sumergía «en un silencio absoluto«. Con el paso del tiempo, esta manchega se sometería a un implante coclear.
Ese «vacío brutal» con el que Elena recuerda la sensación de perder el sentido del oído parecía tener punto y final en el año 2008, cuando se convirtió en la primera mujer de Castilla – La Mancha es ser usuaria de un implante coclear para recuperar la audición.
Ella lo tilda, además de un «hito médico», como un acontecimiento de índole «cultural, social y profundamente personal». Ahora, mediante redes sociales, muestra cómo es la realidad de las personas con implante coclear y, especialmente, enseña el proceso de «volver a oír».
La realidad de personas con implante coclear
La sordera es una de esas llamadas «discapacidad invisible«, como la define Elena García. No se ve a simple vista, sino que únicamente la conoce y lidia con ella quien la presenta. De entrada, esa característica ya complica la inclusión de este colectivo y provoca la ausencia de empatía.
Por ello, fruto de su situación con la discapacidad auditiva, Elena asegura que «no todo lo que implica un implante coclear se ve», Como la mujer decidida que es, muestra, comparte y enseña cual es la vida de personas usuarias de este accesorio que permite volver a escuchar.
Recuerda la sensación de pensar «que la gente se cree que soy tonta; la gente se piensa que no soy espabilada«, una situación que provoca la imposición involuntaria de «una condición brutal» que puede ser limitante para quienes viven la sordera en primera persona, invisible a ojos de la sociedad.
También rememora el primer día que fue a una discoteca, una circunstancia que era vista y entendida como una barrera para Elena, pero que gracias al trabajo y compromiso con ella misma, el apoyo de su logopeda y el implante coclear logró derribarla con creces.
En consecuencia, a sabiendas de la dureza de la realidad de las personas sordas y usuarias de implante coclear, Elena ha creado un podcast para visibilizar esta condición y ofrecer información y ayuda a quienes viven una situación similar a la que ella comenzó a experimentar repentinamente con 21 años de edad.
El proceso de ‘volver a oír’
Como si de un truco de magia se tratara, el implante coclear es el instrumento que ayuda a personas sordas a recuperar la audición. Esa bien podría ser la teoría, pero la realidad y la práctica es bien distinta, y eso sólo lo saben quienes han pasado por ese proceso.
Detrás del momento en el que se vuelve a oír y ser persona oyente, Elena García asegura que «hay cansancio, sobrecarga, frustración y muchísimo trabajo invisible«. Ese que no se ve y casi nadie reconoce. Y ahí es donde emergió, en su caso, la figura de su logopeda.
Esta profesional se perfiló como la voz, la aliada y la persona que «me ayudó a entender, a conectar y a reconstruirme«, precisa. En definitiva, el trabajo con la logopeda ayudó a Elena a «volver, poco a poco, a ser yo«.
A día de hoy, Elena subraya que «un implante coclear no es el final del camino», sino que «es el principio de otro» que no se recorre sola. «Hablamos de inclusión, pero pocas veces hablamos de lo que no se ve y de lo que cuesta cada pequeño avance».




