Hoy puede lo puede gritar, pero lo ha pasado verdaderamente mal, con momentos «duros, de miedo, de incertidumbre. Y también de mucho amor». La vida de Juan cambió radicalmente el 8 de abril de 2019, con 29 años, cuando recibió el diagnóstico que nadie quiere escuchar: leucemia. En su caso, «síndrome mielodisplásico, un tipo de cáncer de la sangre». En ese momento comenzó una intensa batalla contra la enfermedad que le tuvo en vilo entre la vida y la muerte, con situaciones límites, hasta que recibió «el mayor regalo posible»: una médula ósea de un donante anónimo localizado por el REDMO –Registro de Donantes de Médula Ósea-. Este paciente ha celebrado su emocionante sexto ‘cumplevida‘ desde que venció al cáncer.
Estos seis años han servido a Juan para tomar conciencia de la importancia de ser donante de médula, una decisión que alguien tomó de forma totalmente anónima y que le ha salvado la vida. «Puedo decir que estoy limpio, que hago vida normal y que este año, el 31 de mayo, celebré uno de los días más felices de mi vida: mi boda», ha expresado Juan a través de las redes sociales de la Fundación Josep Carreras, una entidad que trabaja «por el desafío de conseguir que la leucemia sea, algún día, una enfermedad 100 % curable». Para ello, «impulsamos de forma incansable todo tipo de proyectos en beneficio de los pacientes de leucemia, linfoma, mieloma múltiple y otros cánceres de la sangre, y de la ciencia», indican.
Seguir celebrando la vida
La reflexión de Juan sobre la importancia de saber vivir y disfrutar cada momento de la vida es una lección que demuestra que la vida puede cambiar en cualquier momento: «En 2019 me diagnosticaron leucemia, y aquel noviembre se convirtió en mi ‘día cero‘, el comienzo de una nueva oportunidad», indica. Desde que recibió aquel diagnóstico, ha tenido que lidiar con situaciones que le han puesto a batallar contra una dura enfermedad, cuyo tratamiento estaba sometido a una donación de médula ósea que necesita ser compatible. Finalmente, lo logró en su ‘ángel de la guarda‘, que se mantiene en el anonimato, pero cuya decisión le ha salvado la vida.
Por tanto, a lo largo de este intenso y complejo camino «quise aportar mi granito de arena para acabar con esta enfermedad con una iniciativa solidaria», detalla el paciente. Bajo su experiencia y perspectiva, combatiendo una agresiva leucemia, quiere «recordar lo importante que es hacerse donante de médula ósea: ese simple gesto puede darle vida a alguien, como me la dieron a mí«. Este tipo de cáncer hematológico empieza en las células de la sangre que anidan en la médula ósea, provocando un notable aumento descontrolado de los glóbulos blancos -leucocitos-.
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Finalmente, y tras celebrar su emocionante sexto «cumplevida» desde que superó la leucemia, Juan se siente plenamente agradecido a todas las personas que le han acompañado durante este proceso, con una mención especial a la Fundación Josep Carreras, al equipo del Hospital de Sant Pau «por su humanidad y profesionalidad», y a su propia familia, «que ha sido mi motor en cada paso». Con el apoyo que le han brindado cada uno de estos grupos, Juan ha podido encontrar las fuerzas necesarias, acompañado de la ciencia, para seguir «seguir celebrando la vida«.
«Hasta que no la curemos, no pararemos»
El lema y el objetivo primordial de la Fundación Josep Carreras es transparente: «Conseguir que la leucemia sea, algún día, una enfermedad 100 % curable«. De hecho, ‘amenazan’ con no detener esfuerzos mientras exista una posible recaída que ponga en jaque la vida de cualquier paciente: «Hasta que no la curemos, no pararemos«. No obstante, mientras los laboratorios y científicos trabajan a destajo para encontrar una solución a este tipo de cáncer de la sangre, desde la Fundación detallan que «también apostamos por reducir al mínimo los efectos secundarios de los tratamientos», cuidando la calidad de vida y el bienestar de estos pacientes -y de sus familias- en uno de los momentos más complicados de su vida, como es enfrentarse a una enfermedad.

Del mismo modo, la Fundación subraya que «muchos pacientes se enfrentan al desafío que supone un trasplante de médula ósea«, que es una de las opciones que tienen las personas enfermas de leucemia de seguir adelante, siempre que exista compatibilidad. Por ello, la entidad trabaja para que «todos tengan un donante compatible disponible»; según los datos, tres de cada cuatro personas no disponen de un donante idóneo entre sus familiares directos. «Estamos convencidos de que las fundaciones han de estar por delante y por detrás del estado de bienestar. A la cabeza, promoviendo las más pioneras investigaciones y, en la retaguardia, ofreciendo mayores recursos sociales a los pacientes», asevera la Fundación Josep Carreras.




