«Durante el embarazo todo iba bien, pero la vida puede cambiar cuando menos te lo esperas. Y así empezó nuestra historia». Estrella y Lidia son primas y viven en Granada; juntas, tratan de visibilizar la parálisis cerebral, una discapacidad que comparten en su perfil de redes sociales para lograr sensibilizar y concienciar sobre esta condición. Estrella se quedó sin oxígeno a la hora de nacer, por lo que «de repente había que romper todos los planes escritos para escribir otros nuevos«; a los dos años, llegó Lidia «para enfrentarnos a todas las batallas que nos plantee la vida». Desde entonces, ambas iban a formar un equipo inseparable para toda la vida.
La parálisis cerebral de Estrella, sin poder augurarlo, iba a ser el nexo de unión más fuerte con su prima Lidia, dos años menor: «A pesar de que la vida cambiara de un momento a otro, no nos impidió vivir la vida de nuestros sueños. Y aquí estamos, soñando cada día más fuerte. Y viviendo cada día más fuerte también», exponen en su perfil de redes sociales, donde ya acumulan una comunidad de seguidores más que notable. Estas dos jóvenes andaluzas se han «enseñado a vivir de una forma diferente» bajo el irrompible amparo de que «siempre tuvimos claro que nada nos iba a parar». Ni siquiera la discapacidad.
Buscando vivir la vida
«Siempre buscando cualquier momento para vivir la vida». Esa es la forma en la que Estrella y Lidia conviven con la parálisis cerebral de la primera de ellas, que llegó al mundo con una falta de oxígeno. No obstante, han aprendido a «valorar lo más pequeño, que es lo más grande» mediante una inseparable relación, que traspasa los límites de la amistad y de los lazos familiares para fusionarse en una sola persona: no se entiende a Estrella sin Lidia. Y viceversa. También han esquivado obstáculos y barreras «para vivir la música en directo«, que es una de las acciones que «más felices puede hacernos a día de hoy», subrayan.
Estas primas han luchado contra viento y marea para lograr vivir la vida a su propia manera, sin importar aquellas miradas, comentarios o prejuicios de quienes no contemplan -o no saben contemplar- la fuerza de voluntad y la admiración mutua que se tienen Lidia y Estrella recíprocamente. De hecho, ellas mismas destacan que «a veces es difícil vivir en un mundo que no siempre entiende, pero nunca dejaremos de hacerlo», algo que se hace notable simplemente observando sus «ganas de cambiar el mundo». Una parálisis cerebral no ha impedido que dos primas, amigas y ‘personas vitamina‘ disfruten del regalo que es la vida, a pesar de que hayan tenido que esquivar alguna barrera durante el camino.
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Sin duda, la vida les hizo adquirir una madurez y una templanza en tiempos que, tal vez, no le correspondían, algo que saben y no dudan en revelar: «La vida nos hizo crecer antes de tiempo, enfrentarnos a historias que, a cierta edad, dan vértigo». Pero lo hicieron, profesando todo el amor posible entre ellas. «Nos hemos esforzado el triple para poder volar como el resto, y aquí seguimos, en medio de un huracán que a veces nos mueve más de lo normal», destacan en su perfil de redes sociales, repleto de bellas imágenes que ejemplifican a la perfección la relación entre Estrella y Lidia.
Sí se puede
«Sí se puede«. Tres palabras que esconden un importante e imponente significado. Son las mismas tres palabras con las que Lidia y Estrella finalizan cada publicación de sus redes sociales. Es un mensaje de rebeldía ante lo que, aparentemente, ya está estipulado; una reivindicación para romper barreras y prejuicios sobre la parálisis cerebral y la discapacidad; es adquirir un hábito para tratar de ser mejor y de superarse a sí mismo cada día, sabiendo rodearse de las personas adecuadas. Estrella supo elegir a Lidia como la mejor compañera de vida y aventuras. «La vida nos quitó mucho, y a veces nos encantaría que todo fuera un poquito más fácil», reconocen; sin embargo, «aun así, intentamos vivir para dejar un recuerdo permanente en nosotras«.

Si estas dos jóvenes andaluzas echan la vista atrás, tienen un deseo que les gustaría cumplir. Y sentir: «ojalá las Estrella y Lidia de hace 15 años estén orgullosas de nosotras». Han vivido mucho, han experimentado la cara más amarga de la vida y han sabido adaptarse a las circunstancias bajo el amparo del amor, el respeto y la admiración mutua entre dos primas que se convirtieron en mejores amigas. Así mismo, hace cuatro años, la vida les tenía preparada una sorpresa: finalizar la carrera de ASPACE Granada, donde corrieron cinco kilómetros hasta cruzar una meta que tenían que pasar «por ella y por mí», define Lidia. Porque, efectivamente, «sí se puede«. Claro que se puede.




