Laura Diepstraten nació prematura, con seis meses, un 7 de junio de 2006 en Pulpí (Almería). Un desprendimiento de retina la dejó solo con percepción de luz, pero hay un detalle casi profético en su historia: durante los dos meses que pasó en la incubadora lloraba tanto que el equipo médico les dijo a sus padres que «iba a ser cantante». Casi veinte años después, aquella predicción se ha cumplido: Laura es pianista, compositora y cantante.
«Nací prematura y, desde mis primeros días, la música estuvo conmigo. Un desprendimiento de retina me dejó solo con percepción de luz, pero nunca apagó mis ganas de expresarme».
Un piano de juguete y una vocación temprana
Su pasión por la música se intuyó pronto. Ante su falta de visión, sus padres le regalaban juguetes con sonidos y luces, y ella se pasaba los días «tarareando canciones». Un piano de juguete se convirtió en su gran «tesoro». Con cuatro años empezó en clases de música y, desde entonces, no ha parado: se graduó en el Grado Profesional de piano en el conservatorio Narciso Yepes de Lorca y hoy estudia canto moderno en la ESMUC, en Barcelona, lejos de casa pero convencida de que ha elegido el camino correcto.

Lo que define a Laura es la naturalidad con la que vive su discapacidad visual. Al haberla tenido «desde siempre», la ha interiorizado como una característica más de su personalidad, aunque reconoce que hay días en que se hace preguntas «a las que no encuentra respuesta». Su gratitud es constante, y la dirige sobre todo a sus padres, que ante el susto inicial nunca se echaron atrás.
De hecho, su forma de ver la vida se resume en una frase suya que emociona por su madurez: «Me siento agradecida porque tengo una discapacidad que me permite que yo haga mi vida». Sus padres, dice, lo tuvieron claro desde el principio: «esto es lo que hay y hay que seguir para adelante».
El conservatorio, cuenta, le enseñó «a leer partituras en braille y a superar retos con constancia». Se define como alguien aparentemente tranquilo pero incansable —«siempre estoy haciendo cosas, aunque no lo aparente», bromea—, y cuando le cuesta expresar lo que siente con palabras, deja «que la música hable por mí misma». Fuera de los escenarios, disfruta de la natación, de la lectura y de salir con la gente que quiere.
Puedes conocer toda su historia en la entrevista que le hicimos en Tododisca.




