Laura Román, mujer de 46 años de edad con Parkinson, destaca la falta de empatía existente hacia las personas con discapacidad y las personas con movilidad reducida. En este sentido, ella misma confiesa que «ojalá no tuviera que aparcar en una plaza PMR».
En los últimos años se han producido importantes avances en materia de accesibilidad e inclusión. Además, la sociedad cada vez tiene una mayor conciencia sobre el respeto hacia las personas con discapacidad. A pesar de ello, aún queda mucho camino por recorrer.
«¿Suerte por aparcar en Movilidad Reducida?»
Laura Román es una persona especialmente activa en redes sociales. A través de su cuenta de Instagram (@laurora35), Laura trata de visibilizar una enfermedad como el Parkinson y mostrar la realidad de dicha patología. Además, también lucha por los derechos de las personas con discapacidad y pone de manifiesto algunas injusticias que aún se cometen contra personas que forman parte del colectivo.
Recientemente, Laura ha subido a sus redes sociales un vídeo en el que explica la falta de empatía y la falta de respeto que aún sigue existiendo de parte de mucha gente hacia las personas con discapacidad.
«Es un vídeo de los que me dan rabia, pena y borran mi sonrisa. Creo que es un vídeo muy necesario, porque tenemos que aprender a convivir todos juntos y a tener un poco más de empatía. Os voy a contar una situación que ha vivido una amiga, que ha estado en un concierto con entrada para personas con movilidad reducida», comienza exponiendo Laura Román.
Esta amiga de Laura Román fue a aparcar a una zona reservada para personas con movilidad reducida (PMR), siendo acompañada por la Policía. Al estacionar en este aparcamiento reservado, tuvo que soportar frases como la siguiente: «Hay que ver que suerte tienen».
Muchas personas siguen creyendo que estacionar en una plaza reservada para personas con movilidad reducida es un privilegio o una «suerte». Sin embargo, se trata de una necesidad de personas con discapacidad o con movilidad reducida. Para estacionar en estos espacios es obligatorio ser titular de la tarjeta de aparcamiento PMR.
Laura Román también es usuaria titular de la tarjeta de aparcamiento PMR. Sobre esta situación, afirma que «ojalá no tuviera que aparcar en una plaza PMR. Lo regalo, lo cambio por todo».
Falta de respeto también para entrar a la zona PMR del concierto
La amiga de Laura Román no solo tuvo que escuchar ciertas lindeces por aparcar en una plaza de aparcamiento PMR, sino que también tuvo que soportar otras frases con faltas de respeto a la hora de acceder al concierto.
Como persona con movilidad reducida y con entrada para la zona PMR, no tuvo que hacer cola. Ante ello, escucho algunas frases como la que exponemos a continuación: «Los mongolitos tienen que ir todos juntos en grupo».
Ante esta desagradable situación, Laura Román pide «ponernos un poquito en los zapatos de los demás y un poquito de empatía». Además, concluye que «ojalá pudiera hacer cola, ojalá tuviera que pegarme horas buscando aparcamiento. Me encantaría a mí y a toda la gente que tiene la tarjetita».




