Un número en forma de centímetros. Ese es el verdadero y único significado de la altura. Álvaro Rodrigo Rubio (@alvaroo_rodrigoo), concretamente, dispone de ciento treinta de esa unidad de medida, pero, como él mismo dice, es «un grande«. Y lo es por su forma de ser, de entender la vida y pro los mensajes que transmite.
La confianza en uno mismo y el amor propio son requisitos esenciales para optar a la felicidad, sin depender de nada ni de nadie. Álvaro Rodrigo presume de esos mensajes en redes sociales, donde anima a comprender que todos somos esa «persona valiosa» que tendemos a ver en lo externo.
Basta con rebuscar un poco dentro de nosotros mismos para descubrir que ese ‘ser’ al que idolatramos e imitamos, en realidad, no está tan lejos. Este futbolista de modalidad fútbol sala de talla baja, igualmente, lanza un mensaje sobre «empezar a valorarte por la persona que eres«.
Aprender a valorar la persona que eres
Siendo el foco de miradas, acentuadas en su etapa académica y durante el desarrollo adolescente, Álvaro Rodrigo conoce el sentir de ‘quedarse atrás‘ en lo que a la altura se refiere. El resto de compañeros del colegio pegaban el famoso ‘estirón‘, que en su caso no terminaba de suceder.
La explicación reside en un diagnóstico de acondroplasia, una displasia que afecta a la placa de crecimiento óseo. Desde el momento que tomó conciencia de esta realidad, Rodrigo comenzó a visibilizar esta realidad y se ha situado como un referente, tanto en la vida como en el deporte para este colectivo.
Por ello, este futbolista de la Selección Española de fútbol sala de talla baja recalca la importancia que tiene en la vida valorarse a uno mismo «por la persona que eres», en lugar de hacerlo por la «dices o piensas» que eres. Si alguien se tiene en estima en función de lo que piensa, su mente girará alrededor siempre de sus pensamientos, no de su esencia.
Lo mismo ocurre con quien se valora desde lo que dice, intentando «quedar siempre bien con la gente; si no dices cosas bonitas o no quedas bien, no vales», indica. En esos casos, nos olvidamos de la persona más importante a quien hacer feliz: nosotros mismos.
Finalmente, si «te valoras por lo que haces, te vas a pasar el día haciendo cosas que algunas no tendrán sentido». Álvaro Rodrigo ruega valorar la vida «por el simple hecho de haber existido y por haber llegado a este punto«, animando a dejar los factores externos de lado.
El fútbol, por delante de la estatura
Estuvo cerca de la operación, pero los médicos le comunicaron que, si tomaba esa decisión, sus próximos tres años iban a ser como usuario de silla de ruedas. Además, con casi total probabilidad, tendría que haber dicho ‘adiós’ al fútbol. Y por ahí no estaba dispuesto a pasar Álvaro Rodrigo.
«El fútbol está por delante de la estatura«, relata en sus redes sociales. Hoy, esa decisión le ha llevado a ser una de las figuras más respetadas del fútbol sala en España. Sin embargo, no esconde que la etapa de los 12-13 años fue el momento en el que peor lo pasó.
En esos momentos, el resto de amigos y compañeros de colegio comenzaban a experimentar la sensación de ver la vida desde unos centímetros más alto: «Todo el mundo crece y tú no creces al mismo ritmo que los demás», recuerda Rodrigo.
No obstante, hace hincapié en el buen comportamiento de sus compañeros, que nunca le tildaron de ‘diferente’ y eso le hizo no estar nunca en el centro del acoso escolar -bullying-: «En ningún momento se han metido conmigo», declara el hoy futbolista profesional de fútbol sala, porque «no hay nadie que sea perfecto».




