«Intento mantener mi autenticidad siendo yo misma, hablando sin filtros, desde el humor y sin tapujos». Mireia Cabañes no es sólo una verdadera estrella del surf adaptado -del deporte, en general- sino que también es una magnífica conferenciante, ofreciendo charlas en las que traslada su experiencia de superación y de resistencia ante la adversidad.
En este sentido, advierte que «todos aquellos que quieran reinventarse, pero no sepan por donde empezar» es importante que lo primordial es «escucharse a uno mismo y descubrir todo aquello que le hace feliz», tanto ahora, en el presente, como teniendo una visión más futurista. Ella lo hizo desde que era una niña. cuando la vida le dio un giro de 180º.
Ella puede decir con certeza que «al principio, los caminos son costosos y no habrá beneficios«, pero siempre existirán otros aspectos que priorizar en esos momentos. Ella perdió la pierna izquierda a los siete años de edad por una enfermedad, por lo que indica que «en mi caso prima la salud y el tiempo libre». Ha sabido reinventarse y adaptarse otra vida diferente a la imaginada.
Cambiar ‘no puedo’ por ‘yo puedo’
«Cambia la ‘N‘ de ‘no puedo‘ por la ‘y‘ de ‘yo puedo‘». Así, con esta frase, definió hace unos años a Mireia Cabañes una de sus mejores amigas. No siempre se puede lograr lo que desea o alcanzar un determinado objetivo, pero sí que se debe intentar: «Nunca me doy por derrotada antes de intentarlo«, estima la propia deportista.
A día de hoy, Mireia es una auténtica estrella en el deporte adaptado, practicando surf de competición, skate y snow. También es una persona a la que le encanta viajar, como explica en su propia página web. Sin embargo, en este mismo espacio desvela que cuando apenas tenía siete años de edad le diagnosticaron un sarcoma de Ewing en el fémur izquierdo. Un tipo de cáncer.
» No me dieron muchas esperanzas de vida, pero siempre fui luchadora y perseverante», detalla Cabañes. Logró sobrevivir a aquella enfermedad, a pesar de que «en el camino perdí una pierna o, mejor dicho, la mitad de esta». Desde entonces, se define como «una mujer repleta de energía, motivación y ganas de vivir«. Desde luego, su vida es de las que merece la pena conocer.
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Fue el mismo día de su séptimo cumpleaños cuando Mireia entró en el hospital «bastante malito». Tras una serie de pruebas que revelasen qué le estaba sucediendo, por fin llegó el diagnóstico, aunque no fuese nada alentador: «a la semana me dijeron que tenía cáncer en la pierna izquierda«. Lo superó «y aquí estoy».
Su próxima aventura siempre será una fantasía para cualquier persona, aunque para ella pueda ser algo ‘normal’ porque siempre ha querido disfrutar la vida en su máxima expresión. De hecho, detalla que «no conozco la palabra miedo, me gusta retarme continuamente«, una teoría que Mireia la cumple a la perfección.
Vivir al límite para recordar que está viva
Mireia es una mujer muy competitiva consigo mismo, una condición que le deriva en «estar continuamente retando a mis límites». De hecho, su último reto vital fue competir en surf adaptado y «ahora que lo he probado no quiero dejar de hacerlo. Mireia hace uso de una prótesis para poder subirse a la tabla y, al igual que hace con las olas, surfear la vida.
Ya ha participado en tres competiciones de esta modalidad deportiva: el Nacional de Surf 2021 «en el que quedé en segundo puesto»; el Mundial de ParaSurf, «en el que España quedó subcampeona por equipos»; y el OA2 FuSSSion by Plea, «que conseguí el primer puesto» -en la suma de puntos de surf, skate y snow-. No está mal.

El año 2021, no obstante, fue el periodo «de probar», es decir, «entender mis limitaciones sobre la tabla, compaginar los movimientos con el dolor, ver hasta dónde podía llegar». A los pocos meses fue un poco más allá, aprendiendo y comenzando a disfrutar del surf, que es mucho más que meterse en el agua y requiere una notable preparación.
El objetivo, no obstante, parece nítido: «conseguir una prótesis para el agua con el fin de seguir avanzando y llegar a las paralimpiadas de Los Ángeles en 2028. Su personalidad se lo va a permitir y su manera de mostrar la discapacidad sin filtros, acompañada de la superación y de la ausencia de límites le han hecho ser una persona de referencia para cualquier colectivo. Mireia es admirable.




