«Con una sonrisa y a corazón abierto», Antonio Navas (@navasantonio), creador de ‘Mototerapia‘, intenta que los niños que se encuentran en un proceso de recuperación debido a una enfermedad o personas con diversidad funcional puedan sentir la adrenalina a bordo de una moto.
No obstante, el deseo de Navas es claro: «Ojalá llegue el día en el que no tenga que subir a ningún niño más encima de mi moto en ningún hospital», porque esa noticia significará que «esas habitaciones queden vacías, que las paredes dejen de aprenderse nombres demasiado pronto y que el silencio vuelva a ser solo silencio, no espera».
Mientras eso ocurre, este piloto y pionero en el mundo del freestyle motocross, continuará aportando y colaborando para que niños en proceso de recuperación por una enfermedad e ingresados en hospitales o personas con diversidad funcional puedan dejar a un lado, por un momento, su situación y limitarse exclusivamente a sonreír y disfrutar encima de una moto.
Unir las motos con la recuperación de una enfermedad
Las motos generan una rápida sensación y pensamiento dirigido hacia la acción, la adrenalina o la libertad. Pero también pueden convertirse en una grata herramienta de de inspiración y superación. Y eso es lo que aspira el proyecto de ‘Mototerapia‘, liderado por Antonio Navas.
Por tanto, ‘Mototerapia’ es «una iniciativa que une la pasión por las motos con la rehabilitación, ofreciendo experiencias únicas a personas con diversidad funcional o en procesos de recuperación debido a una enfermedad y que están ingresados en hospitales para continuar con sus tratamientos.
Mediante sesiones especiales, los pacientes e interesados pueden conocer en profundidad el mundo de las motos, interactuar con los pilotos, incluso, sentir la adrenalina de este vehículo en primera persona. Así, la ‘Mototerapia’ «no solo fomenta la motivación y la confianza, sino que también generan sonrisas, emociones y momentos inolvidables«, explican.
Por tanto, esta bonita iniciativa pone de manifiesto que la adrenalina y la superación van de la mano, «brindando a cada persona la oportunidad de vivir el motocross de una manera inclusiva y transformadora«. Antonio Navas, por su parte, la define como «una actividad que alegra los corazones y hace vivir una experiencia que para muchos es una escapatoria de su día a día».
Es especialmente relevante en pacientes pediátricos que se encuentran inmersos en un proceso de recuperación por una enfermedad y que deben estar ingresados en hospitales; también para personas con diversidad funcional en periodo de rehabilitación. «La moto es una herramienta de inclusión, motivación y bienestar«, precisan desde ‘Mototerapia’.
Reducir ansiedad y estrés
Más allá del espectáculo y las acrobacias que los pilotos de freestyle motocross son capaces de hacer a bordo de una moto, lo cierto es que la ‘Mototerapia’ se ha perfilado como un estímulo para el sistema nervioso, capaz de mejorar la coordinación motora, el equilibrio y la propiocepción.
Del mismo modo, «la liberación de endorfinas y adrenalina durante la actividad ayuda a reducir la ansiedad y los niveles de estrés, promoviendo una sensación de bienestar duradero», explican desde esta iniciativa.
De hecho, una investigación procedente del European Journal of Integrative Medicine ha confirmado que «la ‘Mototerapia’ no es solo una actividad lúdica, sino una terapia complementaria con beneficios tangibles en la salud psicofísica de los participantes y su entorno».
Por tanto, el proyecto de Antonio Navas supone dibujar sonrisas en personas que están atravesando un delicado proceso de recuperación motivado por una enfermedad o en periodo de rehabilitación. Por ello, ‘Mototerapia’ se compromete a seguir trabajando, «impulsando el progreso físico y emocional de los participantes», concluyen.







