Cuando Nikki Bradley era una adolescente de 16 años, un diagnóstico iba a cambiar su vida para siempre; al menos, la forma de vivir a la que estaba acostumbrada. Un fuerte dolor en la pierna causado por un Sarcoma de Ewing, que es un tipo poco frecuente de cáncer en los huesos, le provocó la pérdida de su pierna derecha.
Esta enfermedad está caracterizada por ser altamente agresiva y poder provocar, incluso, la muerte del paciente que la padece. No obstante, el caso de Bradley fue distinto y logró sobreponerse a esta patología, que sí le dejó secuelas para toda la vida y le instó a vivir con la discapacidad.
Desde entonces, esta senadora irlandesa ha decidido retomar su vida ligada al deporte de montaña y a ofrecer charlas motivacionales a todo tipo de públicos, poniendo su historia de superación al servicio de quien así lo necesite. Todavía se enfrenta a fuertes dolores en su pierna, pero ya es una persona de referencia para miles de personas con discapacidad en todo el mundo.
Nikky Bradley, una política que se enfrentó a la discapacidad
«Me dijeron que me tendría que mover con muletas el resto de mi vida pero no me dijeron que iba a morir«, indica Nikki Bradley sobre cómo fue el momento en el que diagnosticaron el Sarcoma de Ewing, un tipo de cáncer de hueso muy agresivo y poco frecuente.
A lo largo de su vida, esta senadora con discapacidad se ha enfrentado -y se enfrenta- a intensos dolores derivados de la enfermedad, que le afectó los nervios más profundos de su pierna y con los que tiene que lidiar. Incluso, en ocasiones, se ve obligada a dejar su actividad laboral a un lado; ella, no obstante, se siente agradecida: «Decidí ser más positiva, dar las gracias por el hecho de estar viva«.
Tras una ardua batalla contra la enfermedad, Nikki también comenzó sesiones de rehabilitación y fisioterapia para tratar de huir del dolor, pero no era un proceso sencillo ni indoloro. Finalmente, lo consiguió: «En muy poco tiempo el dolor se había reducido de manera considerable y fui capaz de dejar la medicación, que era mucha».
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La propia Nikki cree que tiene una «extraña pero maravillosa vida«. Ha conocido la peor cara y se ha enfrentado a la discapacidad en dos ocasiones: mediante un cáncer de huesos a los dieciséis años y con un segundo reemplazo de cadera a los veintiséis, que le hace depender de las muletas para caminar y ser independiente.
Desde entonces, y motivada por los desafíos de su vida, Nikki Bradley decidió crear una campaña de concienciación llamada ‘Fighting Fit For Ewing’s‘ (FFFE), que persigue la importancia del ejercicio en la rehabilitación: «Había perdido demasiados años esperando a mejorar», detalla esta política con discapacidad.
Oradora motivacional desde su propia historia
Nikki Bradley es senadora en la Cámara Alta de Irlanda, donde ejerce su profesión desde que fuese nombrada en el eño 2024. No obstante, también trabaja como oradora motivacional para contar y comunicar su propia historia, marcada por una agresiva enfermedad de huesos desde que tuviese 16 años.
Entre sus conferencias, Bradley también menciona la importancia que el ejercicio ha tenido en su vida y en su recuperación, tanto a nivel físico como, especialmente, mental: «Antes de hacer ejercicio con regularidad, dependía mucho de los analgésicos», desvela; creía que «la medicación era mi única opción«.
Nikki es una «persona sana» que llegó a sentir cómo la medicación estaba «dañando mis órganos con medicamentos tan fuertes«. Decidió centrarse en el deporte y dejó de tomar analgésicos tras diez años de una interrumpida ingesta de pastillas: «También aprendí muchísimo sobre mí misma y mi fuerza interior«, reconoce.
Finalmente, esta política y senadora con discapacidad se ha convertido en en la primera persona en escalar cuatro picos irlandeses -con muletas- en 32 horas y tiene otra serie de retos por delante, que promete cumplir. Mientras, trabajará para defender los derechos de las personas con discapacidad y continuará ofreciendo charlas sobre cómo superar los desafíos a través del ejercicio.




