Nora Branni es empresaria, activista y madre de dos hijos. Su hija mayor, Lía, tiene síndrome de Angelman, un trastorno del desarrollo poco común. En concreto, Lia tiene reconocido un grado de discapacidad del 76% y un grado III de dependencia.
Desde ‘Angelman Syndrome Foundation’ señalan que «el síndrome de Angelman (SA) es un trastorno del neurodesarrollo poco común que afecta a una de cada 15.000 personas». Además, añaden que «comparte síntomas y características con otros trastornos, como el autismo, la parálisis cerebral y el síndrome de Prader-Willi. Debido a estas características comunes, es frecuente que se diagnostique erróneamente».
Hasta 14 meses para el reconocimiento de la discapacidad
Entre otras facetas, Nora Branni se dedica a la creación de contenidos con el objetivo de visibilizar el síndrome de Angelman y con la esperanza de poder ayudar a otras madres y padres de niños con discapacidad.
En uno de sus vídeos, publicados recientemente a través de su cuenta de Instagram (@norabranni), Nora Branni habla sobre los certificados de discapacidad y de dependencia, dos aspectos que resultan de interés para padres y madres de niños con discapacidad.
Para Nora, son «dos cosas que se suponen que tienen que ir juntas». Sin embargo, la discapacidad y la dependencia son dos conceptos separados en España. Los procesos de solicitud del grado de discapacidad y del grado de dependencia son totalmente diferentes, lo que implica una mayor carga burocrática para los ciudadanos.
En relación a ello, Nora Branni aconseja que «aunque tu hijo esté en proceso de diagnóstico, y aún no sepáis lo que tiene, empezad a hacer los trámites«. En determinadas Comunidades Autónomas, como es el caso de Cataluña, el reconocimiento del grado de discapacidad se puede demorar hasta 14 meses, tal y como le ocurrió a Nora Branni con su hija Lía.
Grado de discapacidad y dependencia
Aunque muchas personas puedan creer lo contrario, Nora Branni aclara que «discapacidad y dependencia no son lo mismo». Del mismo modo, añaden que «puedes tener reconocida la discapacidad pero no tener dependencia».
En el caso de Lia, la hija mayor de Nora con síndrome de Angelman, tiene reconocido un grado de discapacidad del 79%. Eso sí, matiza que «no todas las personas con síndrome de Angelman tienen el mismo grado de discapacidad reconocido, ya que no solamente se mira el diagnóstico, sino que también se evalúa cuánto afecta a la persona». Además, la hija de Nora Branni también tiene un grado III de dependencia.
El grado de discapacidad y el grado de dependencia se solicitan por procesos diferentes. En el caso de Cataluña, la discapacidad se solicita a través de los departamentos sociales; mientras que la dependencia se debe solicitar mediante los servicios sociales. «Cada Comunidad Autónoma tiene sus propias normas y procesos burocráticos», expone Branni.
No obstante, es preciso recordar que el Gobierno de España ha aprobado recientemente la reforma de las leyes de dependencia y discapacidad. Esta reforma incluye el reconocimiento automático del grado de discapacidad para aquellas personas a las que se le reconozca un grado de dependencia; pero no al revés.
Es decir, las personas con un grado I de dependencia obtendrán de forma automática el reconocimiento de un grado de discapacidad igual o superior al 33%. Las personas a las que se le reconozca un grado II o III de dependencia, obtendrán automáticamente un grado de discapacidad igual o superior al 65%. Se trata de una medida aplicada, precisamente, para agilizar trámites burocráticos.




