Viajar, practicar deporte, la moda o la tecnología son algunas de las pasiones de Paula Pasqual Riquelme (@paulapasqualderiquelme), que así las muestra en redes sociales. Normalizar la discapacidad, sin embargo, también es una de las actividades a las que dedica gran parte de su tiempo esta periodista.
Usando sus redes sociales como altavoz mediático, esta joven influencer ciega ha salido a la calle, acompañada de su perro guía, para poner en evidencia los peligros a los que se enfrentan las personas con discapacidad visual en la vía pública. Así, este colectivo reclama «una ciudad segura para todos«.
Paula perdió la visión siendo una adolescente de 16 años, pero no ha decaído en el empeño de cumplir su sueño de ser periodista hasta poder, al fin, cumplirlo y presentar informativos en el medio radiofónico. Pasqual trabaja mediante el sistema de lectoescritura braille, además de una voz sintética implantada en el ordenador.
Peligros de la vía pública para personas con discapacidad visual
Paula Pasqual está a favor, completamente, del camino hacia la sostenibilidad que se está desarrollando en las ciudades de España. Sin embargo, también defiende que las medidas que se implantan en este sentido deben valorar la seguridad de las personas ciegas o con discapacidad visual.

«Bienvenidos los carriles bici, porque hacen las ciudades más sostenibles; bienvenidos los rebajes de nivel, porque eliminan barreras y hacen todo más accesible», destaca Pasqual en redes sociales. El asfalto destinado a los ciclistas, ausente de pavimento podotáctil, impide el reconocimiento de pasos de cebra de personas con discapacidad.
Por tanto, esta periodista establece que «cuando todo está al mismo nivel, con el mismo pavimento y sin ninguna diferencia táctil, para una persona que no ve es como caminar completamente a ciegas«. La comunidad de la discapacidad visual valora que «no hay forma de saber si estás en la acera, en el paso de cebra o en carril bici».
Por tanto, esa sensación no es una cuestión de sostenibilidad, sino de seguridad para estas personas: «Un carril carril bici tiene que tener una textura diferente a la de la acera; un paso de cebra tiene que tener una textura distinta», detalla Pasqual. Así, «cada espacio tiene que poder identificarse con el tacto«.
En consecuencia, Paula Pasqual aclara que «una ciudad accesible no es solo la que elimina obstáculos», sino «la que ofrece también seguridad vial al peatón», especialmente a quienes cuentan con una discapacidad.
Una ciudad tiene que ser segura
La seguridad es un término que va ligado a la sensación de confianza y autonomía, conceptos de importante valor en las personas con discapacidad. También la independencia para poder salir a la calle sin ayuda de nadie, aunque haciendo uso de una accesibilidad que, en ocasiones, está ausente.
En esta línea, Paula reclama que «no se trata de quitar avances, se trata de hacerlos bien» y recalca la importancia de «añadir diferencias de pavimento, referencias táctiles, pequeños detalles que para muchos pasan desapercibidos», pero son imprescindibles para personas ciegas o con discapacidad visual.
Finalmente, como periodista y persona ciega, Paula subraya los fantásticos avances que las ciudades están tomando en materia de sostenibilidad, en favor del respeto al Medio Ambiente. Sin embargo, estima que «por encima de todo eso, una ciudad tiene que ser segura para todos» los peatones.







