El colectivo de la discapacidad ha vuelto a alzar la voz para exigir terminar, definitivamente, con el trato infantil con el que algunas personas todavía se refieren a quienes conviven con algunas de estas condiciones o hacen uso de una silla de ruedas ante la imposibilidad de caminar.
No piden más que un trato normalizado respecto a la discapacidad y un respeto y dignidad que, en ocasiones, parece vulnerado interesadamente. Por ello, Stefania Ferrando (@stefaniaferrando), deportista paralímpica y conferencista, asegura que «no necesitamos que nos idealicen, necesitamos que nos respeten».
De este modo, poner punto y final al infantilismo que existe alrededor de las personas con discapacidad es una tarea que engloba a toda la sociedad. Sólo será posible mediante la comprensión de que esta condición no es una limitación, sino una oportunidad para crecer en materia de convivencia y apostar por la inclusión definitiva.
Infantilismo respecto a la discapacidad
Una vez más, son las propias personas con discapacidad quienes tienen que reivindicar sus derechos como ciudadanos y denunciar situaciones en las que se sienten excluidos, discriminados o, en este caso, infantilizados por un sector de la sociedad.
«Nos llaman ‘angelitos’, pero somos personas«, recuerdan desde el seno de este amplio colectivo. Y esas personas tienen «carácter, errores, ambición, deseo y voz propia» para seguir luchando por su bienestar, calidad de vida e inclusión.
En esta misma línea de trabajo, Stefania Ferrando también insiste en que «no somos inspiración automática ni ejemplos de vida por existir». Las personas con discapacidad deben ser valoradas siempre teniendo en cuenta su capacidad, su talento y habilidad, no por las limitaciones que puedan presentar, que deberán ser adaptadas en según qué casos.
La deportista paralímpica, del mismo modo, emite un nítido mensaje en sus redes sociales en el que afirma que «la discapacidad no nos vuelve ni mejores ni más puros. Somos humanos». Quienes integran este colectivo no distan de tener sueños y aspiraciones como cualquier otro ciudadano, y esa es la idea que se debe comprender para normalizar.
Finalmente, el reclamo de las personas con discapacidad, en este sentido, radica en que «infantilizar también es una forma de no vernos en serio. Y cuando no nos ven en serio, tampoco nos dan lugar».
Más oportunidades reales
El trato infantil al que están sometidas las personas con discapacidad por algunos colectivos también está ligado a la ausencia de oportunidades reales en el sector laboral, donde este tipo de perfiles lidera la tasa de desempleo.
Como consecuencia, voces relevantes y autorizadas de la discapacidad desean expresar su impotencia y frustración ante esta realidad, que creen que está generada por las escasas opciones que tienen estos candidatos a un puesto de trabajo de demostrar su valía.
«Me encantaría que a las personas con discapacidad nos puedan ver desde nuestras habilidades y desde nuestras capacidades para llevar a cabo la labor dentro de un trabajo», reflexiona Stefania Ferrando. No obstante, esta deportista también anima a «mirarnos a nosotros mismos» como impulso a concienciar a la sociedad.
Finalmente, lanza un mensaje a sus oyentes: «Formarnos en todo lo que queremos, en lo que realmente anhelamos en nuestro propósito y en lo que queremos lograr». Para ello, no obstante, habrá que sortear barreras y obstáculos de todo tipo: desde físicas hasta mentales.






