‘Trexo‘ es un exoesqueleto infantil diseñado para ayudar a niños con discapacidad a dar sus primeros pasos de forma autónoma, con confianza y seguridad. Además, sirve como herramienta para que estos pequeños puedan ponerse de pie y «mantener todo su cuerpo activo».
Así, cuando un niño con discapacidad se encuentra erguido, su campo de visión se amplía, lo que permite una mayor interacción social y su participación con el resto de personas y con su entorno aumenta de forma notable. Estos aspectos repercuten, por tanto, en el bienestar del menor.
Por ello, desde ‘Trexo Robotics‘, entidad que ha diseñado este exoesqueleto pediátrico, valora que «la discapacidad de su hijo no debería definir sus capacidades«. Por tanto, esta adaptación ayuda a los pequeños con limitaciones de movilidad «a experimentar la marcha sobre el suelo».
‘Trexo’, una herramienta para dar los primeros pasos
No se trata sólo de caminar de forma independiente. Es una repercusión muy importante en la calidad de vida, en el estado de ánimo y el bienestar, tanto de los menores con discapacidad que hacen uso de este exoesqueleto, como de sus familias.
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De acuerdo con la empresa emisora, los beneficiarios de este exoesqueleto pueden ser niños con diferentes diagnósticos, marcados por una reducción de movilidad: parálisis cerebral, Atrofia Muscular Espinal -AME-, Distrofia Muscular, Hemiplejia y Paraplejia, lesión medular, síndrome de Rett u otras tantas enfermedades o condiciones.
En esta línea, el objetivo de esta empresa es «dejar huella en el universo«, como ellos mismos definen. De momento, ya dejan una marcada pisada en el corazón de familias de niños con discapacidad a los que ya han ayudado mediante el exoesqueleto ‘Trexo‘, que les ayuda a mantenerse de pie y a poder caminar.
De la misma manera, los creadores de esta compañía aseguran que tienen la misión de «redefinir las soluciones de movilidad para todas las personas», resolviendo «grandes problemas que tienen un gran impacto», especialmente en temas relacionados con la movilidad de niños con discapacidad.
Así mismo, también confirman cómo es la proyección a la que aspiran para seguir trabajando: «Imaginamos un futuro donde los robots puedan ayudar a personas de todas las edades y capacidades. Un futuro donde la robótica pueda reducir cualquier tipo de esfuerzo humano«.
Esperanza ante la discapacidad
Esperanza. Esa es la palabra que resume el sentir de los padres de menores con discapacidad y que han podido convertirse en usuarios de ‘Trexo‘, un exoesqueleto infantil que ayuda a dar los primeros pasos en la vida de estos ‘pequeños guerreros’.
La historia de este proyecto comienza en 2011 cuando al sobrino de Manmeet Maggu, fundador de ‘Trexo Robotics‘, le diagnostican una parálisis cerebral que le impedía caminar de forma independiente. Finalmente, el directivo optó por desarrollar un exoesqueleto que permitiese a ese pequeño ser autónomo en la marcha.
«Ver a mi sobrino caminar es uno de los momentos de mayor orgullo en mi vida», destaca Maggu sobre el momento en el que el pequeño hizo uso por primera vez de ‘Trexo‘. «Es una herramienta terapéutica importante para niños con discapacidad«, detallan sus creadores.
Igualmente, informan que «el movimiento influye en el crecimiento y la salud del niño durante muchos años», por lo que el principal objetivo «es crear tecnologías en las que los fisioterapeutas confíen, que los padres puedan costear y que los niños adoren».




