Un hombre de 49 años con movilidad reducida ha resultado herido potencialmente grave tras salirse de su asiento en la montaña rusa Batman Gotham City Escape del Parque Warner Madrid, en San Martín de la Vega, el pasado sábado 29 de agosto a las 14:38 horas. Sufrió una fractura abierta en la pierna izquierda y otra cerrada en la derecha, y fue evacuado en helicóptero al Hospital 12 de Octubre, según los datos de Emergencias 112 de la Comunidad de Madrid recogidos por Europa Press. El varón había dejado aparcada su silla de ruedas antes de montar, según informó Telecinco.
Cabe recordar que la atracción permanece cerrada desde entonces. El parque confirmó el incidente y explicó que la montaña rusa «se detuvo inmediatamente», tras lo cual se activaron los procedimientos de emergencia del recinto. Hasta el lugar se desplazaron también agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local, y la investigación sigue abierta.
Dos versiones sobre lo ocurrido y ninguna confirmada
Por el momento no hay una explicación oficial de qué falló. Una de las hipótesis que circula, apoyada en el relato de testigos, apunta a que el pasajero se deslizó fuera de su asiento durante el recorrido.
La segunda versión es la que trasladaron fuentes policiales y sanitarias al programa Fiesta: la víctima habría sufrido un desvanecimiento mientras estaba a bordo y las fracturas se habrían producido durante ese episodio. Varios de esos testigos describieron en el mismo espacio que el hombre se encontraba en un estado «deplorable» cuando fue atendido.
Es decir: ninguna de las dos hipótesis está acreditada. Serán la investigación de la Guardia Civil y la revisión técnica coordinada con las autoridades las que determinen si hubo un fallo en el sistema de retención o si el origen fue una pérdida de consciencia del pasajero.
Qué es Batman Gotham City Escape y por qué su intensidad es relevante
La atracción no es una montaña rusa convencional. Inaugurada en 2023, fue la primera multi-launch de España, una modalidad que suma varios lanzamientos a lo largo del trayecto, alcanza los 45 metros de altura y supera los 100 kilómetros por hora. Sus cifras principales:
- 45 metros de altura máxima.
- 104 km/h de velocidad punta.
- Una caída de 98 grados.
- Tres lanzamientos y cuatro inversiones.
- Unos 111 segundos de recorrido y cerca de un kilómetro de vía.
- Más de 20 millones de euros de inversión.
Traducido a lenguaje llano: se trata de una de las atracciones que somete al cuerpo a mayores aceleraciones de todo el recinto, con cambios bruscos de dirección y tramos boca abajo. En estos recorridos, el arnés y la postura del pasajero son los que garantizan que el cuerpo permanezca fijado al asiento durante toda la marcha.
El Parque Warner facilita el acceso prioritario, pero ninguna atracción está adaptada
Aquí está la clave que este accidente pone sobre la mesa. Parque Warner ofrece a las personas con discapacidad reconocida del 33% o superior tarifa reducida, un acompañante gratuito y una tarjeta especial de acceso único a todas las atracciones. Asimismo, quienes tienen dificultades de movilidad pueden optar por la pulsera Pase Correcaminos Platinum, de uso ilimitado para la persona con discapacidad y un acompañante, con una espera de 15 minutos entre repeticiones en la misma atracción, según recoge la página oficial de accesibilidad del parque y su Guía de Personas con Discapacidad.
Por el contrario, ese acceso preferente no equivale a una atracción adaptada. La ficha del recinto elaborada por el portal especializado en turismo accesible Equalitas Vitae advertía ya en su evaluación que el parque permite circular en silla de ruedas de forma autónoma, pero que la subida a los vehículos depende por completo del visitante:
«Ninguna de las atracciones ha sido especialmente adaptada para personas con movilidad reducida»Ese mismo análisis señala que no existen grúas ni ayudas técnicas para las transferencias, que el personal del parque no está autorizado a asistir a los usuarios y que, en casos de movilidad reducida severa, resulta imprescindible la ayuda de un asistente
. En la práctica, la transferencia desde la silla de ruedas al asiento y la colocación correcta bajo el arnés quedan en manos de la propia persona o de sus acompañantes.
Con todo, conviene precisar que ni el parque ni las autoridades han vinculado por ahora el accidente con la movilidad reducida de la víctima. Es un elemento del contexto, no una causa acreditada.




