Víctor Arpa ha expuesto el caso de un trabajador que ejercía como cocinero al que el INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) le retiró la incapacidad permanente absoluta. «Hemos tenido que llevar el caso al juzgado y hemos conseguido que le reconozcan de nuevo la incapacidad permanente absoluta», explica Arpa.
Este trabajador ejercía como cocinero y tenía una enfermedad psiquiátrica grave, un trastorno depresivo mayor crónico severo con ansiedad recurrente, y síntomas cognitivos. El INSS ya le había reconocido una incapacidad permanente absoluta, ya que las limitaciones le afectaban en el ámbito laboral, familiar y social.
El INSS le quitó la pensión tras una revisión
Tras una revisión, el INSS decidió que ya no tenía ningún grado de incapacidad, por lo que optó por retirarle el derecho a seguir cobrando la pensión contributiva. «Se quedó sin pensión aunque su estado de salud no había mejorado», indica Víctor Arpa a través de su cuenta de Instagram (@abogadovictorarpa).
Este reconocido abogado, tras analizar el caso del trabajador, tuvo claro que había que pelear en los juzgados por recuperar la incapacidad permanente absoluta. Así, Arpa señala que «no bastaba con decir que tenía depresión, había que demostrar que seguía sin poder trabajar. Aquí fue decisivo el informe del médico perito».
El informe del médico perito fue clave durante el proceso judicial, ya que confirmó que el trabajador no había experimentado ninguna mejora en su estado de salud y que sus limitaciones le impedían realizar con normalidad cualquier tipo de trabajo.
Cuando un trabajador presenta limitaciones para cualquier profesión debido a una lesión o enfermedad, el grado que se le debe reconocer es la incapacidad permanente absoluta. Así lo determina la normativa de la Seguridad Social en relación a las pensiones de incapacidad permanente.
Recuperó la incapacidad permanente absoluta
Finalmente, este trabajador pudo recuperar su pensión de incapacidad permanente absoluta gracias a la resolución judicial favorable. En concreto, percibirá una pensión con una cuantía equivalente al 100% de su base reguladora, de 2.300,88 euros mensuales. Además, también percibirá pagas extraordinarias, tal y como se recoge en la sentencia.
Con todo ello, Víctor Arpa indica que «según nuestros datos internos, actualmente estamos obteniendo una resolución favorable en aproximadamente el 70% de los casos de incapacidad que entran en ARPA Legal».
Además, añade que «nuestro trabajo no consiste únicamente en presentar papeles. Estudiamos las enfermedades, las limitaciones, la profesión y las pruebas médicas necesarias para intentar demostrar por qué una persona no puede continuar trabajando».
Una denegación del INSS o la retirada de una pensión de incapacidad permanente que el trabajador ya tenía reconocida no tiene por qué ser el final. Existe la posibilidad de reclamar por la vía administrativa o incluso llevar el caso a la vía judicial.
No obstante, hay que tener en cuenta que cada caso de incapacidad permanente es diferente, incluso con dos trabajadores que presentan la misma enfermedad. Esto ocurre porque intervienen numerosos factores que se deben tener en consideración y, por ello, Víctor Arpa aclara que «nunca puede garantizarse un resultado».




