Yunna Revuelta ‘sólo’ tiene nueve años, pero la madurez, la alegría y la simpatía que muestra a través de redes sociales, donde ya ha superado la barrera de los treinta mil seguidores, podrían desvelar ser un poco más mayor. No obstante, lo que no entiende de edad es la diabetes tipo I que presenta esta pequeña.
A pesar de la edad, Revuelta tiene una meta muy clara y muy bien definida para la que, incluso, ya practica por los pasillos de su casa: «Desfilar en París Fashion Week«, es decir, en una de las pasarelas de moda más importantes no sólo de este sector, sino del mundo.
Igualmente, como personaje público que ya es -o eso dicen las redes-, Yunna ha tenido que entender a marchas forzadas que todos los comentarios que se vierten en internet no siempre son positivos ni buscan el bienestar del receptor; más bien, todo lo contrario: «Aunque me lleguen miles de comentarios negativos al día, no me detengo», indica la ‘pequeña – gran’ soñadora.
Diabetes y pasarelas de moda
Yunna es una niña de nueve años, pero cuando era más joven todavía, con siete, recibió el diagnóstico de diabetes tipo I, una alteración de los niveles de glucosa en sangre que debe tener controlados para evitar complicaciones mayores, generalmente asociadas a la vista.
A pesar de que el tratamiento requiere pequeños pinchazos diariamente en sangre para controlar esos niveles, Yunna afirma que ella sigue «luchando, aprendiendo y soñando, aunque a veces el camino sea difícil». Y lo hace con la meta de desfilar, algún día, en la pasarela de moda de París durante la Fashion Week.
Tal es el sueño de esta niña y de su familia que el año pasado decidieron emigrar a la capital de Francia en busca de ese regalo que esperan la vida les tenga preparado, aunque no va a estar lejos de esfuerzos y sacrificios: «Cogí cuatro maletas, un montón de ilusiones y me fui a París«.
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Desde entonces, Yunna Revuelta vive en una nueva ciudad, estudia en un nuevo colegio con un idioma diferente y ha tenido que entablar nuestras relaciones de amistad. Pero «dentro de mí había algo más fuerte que el miedo: mi sueño», recalca esta pequeña con diabetes tipo I en redes sociales.
Ese sueño, por su parte, ya le ha llevado al escenario que ella deseaba: desfilar en la París Fashion Week: «Una semana donde el mundo mira hacia París, donde la moda se convierte en arte, y los sueños se vuelven realidad». Y el suyo ha sido «desfilar en la mayor pasarela de moda«.
Cómo hacer posible ese sueño
Lidia es la madre de Yunna y, como cualquier figura materna, siempre va a querer lo mejor para su hija. Por ello, debido a su trabajo de marketing y marca personal, decidió aplicar su propia estrategia de comunicación a Yunna: «Un día decidí que si ese era su sueño, lo íbamos a hacer bien«.

Con un mensaje definido, contando su historia y su autenticidad, el crecimiento en redes sociales no tardó en llegar. La complicidad maternofilial, además, se hace palpable en cada publicación que comparten en ese universo digital, donde se muestran tal y como son.
Así mismo, Lidia detalla que Yunna «está muy feliz y quiere llegar a ser una gran influencer. Y yo soy feliz de poder ayudarla». Esta realidad, este trabajo, realmente, «nos ha unido aún más y ahora estamos viviendo en Paris y lanzamos su carrera de modelo«.
Sin embargo, no todo ha sido siempre risas y felicidad para Lidia y Yunna. El diagnóstico de diabetes tipo I fue un revés importante para toda la familia, que alteró sus vidas: «Medir azúcar, contar carbohidratos, manejar emociones, pinchas insulina y aprender a vivir con fuerza y alegría cada día«, relata Lidia.
Pero son cosas que no se eligen, sino que se enfrentan. Lo que sí tiene capacidad de decisión «es apoyar a tu hija en sus sueños» y desde luego, esta madre va a apostar todo por su hija, que tiene un talento innato y un sueño que no va a dejar de intentar conseguir.




