El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha reconocido una incapacidad permanente absoluta por patologías físicas a una cajera de supermercado. Con esta resolución, tendrá derecho a cobrar una pensión con una cuantía equivalente al 100% de su base reguladora.
La abogada Marina Alaminos y su despacho han llevado el caso de esta trabajadora, tal y como ha confirmado la propia Marina a través de su cuenta oficial de Instagram (@marinaalaminos).
Cajera logra una incapacidad permanente absoluta
La trabajadora de este caso ejercía como cajera y reponedora en un supermercado. Sin embargo, este trabajo cada vez se le hacía más complicado de desarrollar debido a varias patologías físicas.
En concreto, presentaba patologías físicas en hombros, cadera y rodillas. A todo ello hay que sumar un diagnóstico de fibromialgia severa (18/18 puntos) y trastorno depresivo. Todas estas afecciones de salud comenzaron a limitarle de forma importante para el desarrollo de su actividad profesional.
Por todo ello, esta trabajadora solicitó una incapacidad permanente por la vía administrativa. Sin embargo, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) le denegó la incapacidad al entender que no cumplía con las condiciones mínimas.
Ante esta complicada situación, esta trabajadora decidió acudir a un despacho de abogados para que analizaran su caso. En este caso, la abogada Marina Alaminos fue la encargada de analizar su caso y considerar que cumplía con los requisitos para tener derecho a una pensión de incapacidad permanente absoluta.
El caso ha llegado hasta el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña
Inicialmente, el Juzgado de lo Social le reconoció a esta trabajadora una incapacidad permanente absoluta. Es decir, el juez determinó que las limitaciones no solo le afectaban para desarrollar su profesión habitual, sino que le impedían realizar cualquier actividad laboral con un mínimo de normalidad y eficacia.
El INSS no se mostró conforme con la resolución, por lo que decidió presentar un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Ahora, el TSJC ha ratificado la sentencia del Juzgado de lo Social y confirma que esta trabajadora cumple con los requisitos para ser beneficiaria de una pensión de incapacidad permanente absoluta.
La pensión de incapacidad permanente absoluta es incompatible con el desarrollo de cualquier actividad laboral, según la jurisprudencia. Eso sí, implica el derecho a percibir una pensión con un importe del 100% de la base reguladora del trabajador. Esta cajera tendrá derecho a cobrar una pensión con importe equivalente a lo que venía cobrando de salario por su actividad laboral.
Además, otra de las ventajas de las pensiones de incapacidad permanente absoluta es que no tributan por el IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas). Es el grado de incapacidad más elevado que se puede conceder a un trabajador en España, solo por detrás de la Gran Invalidez.
El caso de esta cajera y reponedora vuelve a poner de manifiesto el duro camino que deben seguir muchos trabajadores en España para obtener el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente. Hay que recordar que consiste en una pensión de protección para trabajadores que, queriendo trabajar, no pueden hacerlo por ciertas limitaciones y secuelas.
