Las mujeres que dedicaron su vida al cuidado del hogar y no llegaron a cotizar lo suficiente pueden acceder a una prestación pública de hasta 628,80 euros al mes al cumplir los 65 años. No se trata, sin embargo, de una ayuda nueva ni creada para este colectivo, sino de la pensión no contributiva de jubilación, gestionada por las comunidades autónomas y regulada por la Seguridad Social a través del Imserso. Para 2026, su cuantía íntegra asciende a 8.803,20 euros anuales, repartidos en 14 pagas, según la Guía resumen de pensiones no contributivas publicada por el organismo.
Cabe recordar que esta prestación existe en el sistema español de protección social desde hace décadas. Lo que ha cambiado recientemente es su importe: tras la revalorización vigente desde el 1 de enero de 2026, la pensión no contributiva supera por primera vez la barrera de los 600 euros mensuales.
No es una «ayuda para amas de casa»: qué prestación es realmente
Pese a la proliferación de informaciones sobre una supuesta «pensión para amas de casa», no existe una prestación específica para este perfil. El sistema sí contempla, en cambio, una vía de protección que ampara a quienes nunca cotizaron o no alcanzaron el mínimo exigido para una pensión contributiva.
Buena parte de las beneficiarias son mujeres que asumieron durante décadas tareas domésticas y de cuidados sin remuneración, una realidad que sigue pesando en las estadísticas de brecha de género en las pensiones. El objetivo de esta prestación es garantizar unos ingresos mínimos a las personas que llegan a la edad de jubilación sin haber generado derecho a una pensión ordinaria.
Cuánto se cobra en 2026
La cuantía íntegra (el 100% de la prestación) se sitúa este año en 8.803,20 euros anuales, es decir, 628,80 euros al mes en 14 pagas. Esa cantidad es el máximo, y puede reducirse en función de los ingresos de la persona solicitante y de su unidad de convivencia.
- Cuantía íntegra (100%): 8.803,20 euros al año / 628,80 euros al mes.
- Cuantía mínima (25%): 2.200,80 euros al año / 157,20 euros al mes.
Es decir: aunque el solicitante tenga algún ingreso propio, la pensión reconocida nunca baja del 25% del importe íntegro. Por el contrario, si convive con familiares que perciben rentas, la Administración computa también esos ingresos para fijar la cuantía final.
Requisitos para acceder a la pensión no contributiva
El acceso está condicionado al cumplimiento simultáneo de varios requisitos:
- Tener 65 años o más en la fecha de la solicitud.
- Residir legalmente en España y acreditar un período mínimo de 10 años de residencia entre los 16 años de edad y la fecha de la petición, de los cuales al menos dos deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la solicitud.
- Carecer de rentas o ingresos suficientes: se consideran insuficientes cuando los ingresos personales anuales son inferiores a los 8.803,20 euros de la propia pensión. Si hay convivencia familiar, se tienen en cuenta los ingresos del conjunto del hogar.
Por este motivo, no todas las solicitudes se aprueban aunque la persona carezca de ingresos propios: el límite de rentas se valora sobre la unidad de convivencia.
Dónde se solicita
Aunque la normativa es estatal, quien tramita y reconoce la prestación es cada comunidad autónoma (y el Imserso en Ceuta y Melilla). La persona interesada debe dirigirse a los servicios sociales de su comunidad o a los centros del organismo.
Quienes estén cerca de la edad de retiro y no hayan cotizado lo suficiente pueden pedir un informe de bases de cotización en la Seguridad Social y, con ese documento, acudir a los servicios sociales para que valoren su caso concreto y comprueben si reúnen las condiciones exigidas.




