La pensión de incapacidad permanente es un tipo de pensión contributiva que se reconoce a un trabajador cuando queriendo no puede trabajar debido a una serie de limitaciones ocasionadas por una enfermedad o accidente. Hablamos de una pensión de protección económica para los trabajadores.
A diferencia de lo que muchas personas creen, este tipo de pensiones también se pueden solicitar sin estar trabajando. Para ello, es preciso que se cumplan ciertas exigencias establecidas por el Instituto Nacional de la Seguridad Social.
Incapacidad permanente sin estar trabajando
Los abogados de ‘Fidelitis’, especialistas en incapacidad laboral, explican que «sí es posible solicitar la incapacidad permanente sin estar trabajando, porque la incapacidad no solo protege a quienes están en activo, sino también a quienes han cotizado previamente».
Uno de los requisitos básicos para poder solicitar una incapacidad permanente sin estar trabajando, es que el ciudadano en cuestión se encuentre en situación asimilada de alta en la Seguridad Social. Por ejemplo, que esté percibiendo la prestación del paro, se encuentre en excedencia forzosa o sea un trabajador emigrante retornado.
Si la persona en cuestión está sin trabajar y solicita una pensión de incapacidad permanente derivada de enfermedad común, es obligatorio que se cumplan los siguientes requisitos de cotización:
- Personas menores de 31 años: Deben haber cotizado un tercio del tiempo transcurrido desde los 16 años hasta el hecho causante.
- Personas mayores de 31 años: Deben haber cotizado un cuarto del tiempo transcurrido, con al menos cinco años de cotización dentro de los diez años previos al hecho causante.
Cuando la incapacidad permanente deriva de accidente de trabajo, enfermedad profesional o accidente no laboral, no se exige el cumplimiento de ningún requisito de cotización, esté o no el ciudadano trabajando en el momento de la solicitud.
Cómo solicitar la incapacidad permanente en caso de no estar trabajando
En caso de que el ciudadano no esté trabajando, para presentar la solicitud de incapacidad permanente debe seguir un procedimiento específico. La solicitud oficial se tiene que presentar ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), ya sea de manera presencial o telemática.
Junto con la pertinente solicitud, es preciso que el ciudadano aporte diferentes informes médicos recientes y actualizados. En caso de que sea necesario, también es obligatorio adjuntar la vida laboral y la documentación adecuada para acreditar las cotizaciones a la Seguridad Social.
Una vez presentada la solicitud, el Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI) revisará el caso y emitirá una resolución al respecto, que puede reconocer la pensión de incapacidad permanente o denegarla.
Si la solicitud resulta denegada, el ciudadano tiene derecho a presentar una Reclamación Previa por la vía administrativa. Además, también podrá llevar su caso a la vía judicial si la Reclamación Previa vuelve a ser denegada por parte del Instituto Nacional de la Seguridad Social.
Como conclusión, los expertos de ‘Fidelitis’ resaltan que «sí es posible solicitar una incapacidad permanente sin estar trabajando, pero el reconocimiento dependerá de factores como la situación frente a la Seguridad Social, las cotizaciones acumuladas y, sobre todo, las limitaciones funcionales provocadas por la enfermedad o lesión».
