Renfe exige un grado de discapacidad igual o superior al 33% para poder solicitar la Tarjeta Dorada con las condiciones especiales para personas con discapacidad, según recoge la propia compañía en su web oficial. El requisito se aplica también a los pensionistas mayores de 18 años en situación de incapacidad permanente, que pueden acogerse al mismo descuento. Desde 2019, la operadora ferroviaria rebajó este umbral, que antes se situaba en el 55%, ampliando así el acceso a miles de personas que hasta entonces quedaban fuera del beneficio.
Cabe recordar que la Tarjeta Dorada no es exclusiva para personas con discapacidad: también existe una versión general dirigida a mayores de 60 años, con sus propias condiciones.
¿Qué descuentos incluye la Tarjeta Dorada por discapacidad?
El importe del descuento varía entre el 25% y el 40-50%, en función del tipo de tren:
- AVE y Larga Distancia
- Avant
- Media Distancia
- Cercanías
Es decir, el ahorro no es uniforme y depende del trayecto y del servicio elegido, algo que conviene revisar antes de comprar el billete.
El beneficio del acompañante a partir del 65%
Cuando el grado de discapacidad reconocido alcanza el 65% o superior, la tarjeta incorpora una ventaja adicional: el titular puede viajar acompañado por otra persona, que disfruta de los mismos descuentos que él. En cambio, por debajo de ese porcentaje, el beneficio se limita únicamente al titular de la tarjeta.
Requisitos y documentación para tramitarla
Para solicitar la Tarjeta Dorada por discapacidad es necesario presentar:
- DNI, NIE o pasaporte en vigor.
- Documento oficial que acredite el grado de discapacidad (por ejemplo, la Tarjeta de Discapacidad).
El coste de la tarjeta es de 6 euros al año, una cuota simbólica frente al ahorro acumulado que puede suponer en varios trayectos.
Con todo, la compañía recomienda revisar previamente las condiciones específicas de cada tipo de tren, ya que el porcentaje de descuento no es el mismo en todos los servicios.




