Si hablamos de dependencia en España, debemos acudir a la Ley de promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia, donde se recoge todo lo relativo a este tema. Además, viene siendo tendencia en la actualidad de este 2025 ya que el Gobierno de Pedro Sánchez ah llevado a cabo una reforma de dicha normativa, junto a la Ley de Discapacidad.
En el Boletín Oficial del Estado (BOE) se define la dependencia como el «estado de carácter permanente en que se encuentran las personas que, por razones derivadas de la edad, la enfermedad o la discapacidad, y ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención de otra u otras personas o ayudas importantes para realizar actividades básicas de la vida diaria o, en el caso de las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, de otros apoyos para su autonomía personal».
España cataloga la dependencia según el grado que tenga cada persona, diferenciando entre tres:
- Grado I. Dependencia moderada: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria, al menos una vez al día o tiene necesidades de apoyo intermitente o limitado para su autonomía personal.
- Grado II. Dependencia severa: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, pero no quiere el apoyo permanente de un cuidador o tiene necesidades de apoyo extenso para su autonomía personal.
- Grado III. Gran dependencia: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria varias veces al día y, por su pérdida total de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, necesita el apoyo indispensable y continuo de otra persona o tiene necesidades de apoyo generalizado para su autonomía personal.
Las tres ayudas económicas y cuánto pagan
- La prestación vinculada al servicio (PEVS): paga parte de una residencia, un centro de día o una ayuda a domicilio privados, cuando no hay plaza pública. Va de 313,50 euros (Grado I) a 747,25 euros (Grado III).
- La prestación por cuidados en el entorno familiar (PECEF): es la ayuda para quien cuida a un familiar en casa, sin ser un profesional. Va de 180 euros (Grado I) a 455,40 euros (Grado III).
- La prestación de asistencia personal (PEAP): paga la contratación de un asistente que ayude a la persona a estudiar, trabajar o llevar una vida más autónoma. Va de 313,50 euros (Grado I) a 747,25 euros (Grados II y III).
En los tres casos, el dinero final depende también de los ingresos y el patrimonio de la persona, por lo que la cuantía que recibe cada familia puede ser inferior al máximo.
El grado que casi nadie conoce: hasta 9.850 euros al mes
Desde finales de 2025, el sistema incluye un nuevo nivel llamado Grado III+, pensado para personas con enfermedades de progresión muy rápida, como la ELA. Según la resolución publicada en el BOE, estas personas pueden recibir hasta 9.850 euros al mes para pagar cuidados profesionales las 24 horas, con un mínimo garantizado de 3.200 euros. Es, con diferencia, la cuantía más alta de todo el sistema, y muy pocas familias saben que existe porque su despliegue es todavía muy reciente.
Lo que puede cambiar a partir de ahora
El pasado 23 de junio de 2026, el Gobierno aprobó además un aumento del dinero que el Estado envía a las comunidades autónomas para financiar la dependencia, con subidas de hasta el 128% en esa partida. Esa reforma no cambia por sí misma las cuantías que acabamos de repasar, pero da a las comunidades autónomas más margen para revisarlas en los próximos meses.
