La pensión no contributiva de incapacidad ha experimentado una subida en 2026 para las personas que tienen reconocida una discapacidad de, al menos, un 65%. Se trata de un aumento en la cuantía de la pensión que se ve reflejado mensualmente.
De hecho, para tener derecho a la pensión no contributiva de incapacidad es obligatorio tener reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 65%. Sin embargo, es posible cobrar un importe superior en caso de tener reconocido un grado de discapacidad del 75% o superior.
La pensión no contributiva en 2026 para personas con discapacidad
La pensión no contributiva de incapacidad es un tipo de pensión dirigido a personas que tienen reconocida una discapacidad igual o superior al 65% y que se encuentran en situación de vulnerabilidad económica. Aunque el importe de la pensión no es demasiado elevado, constituye una protección económica mensual para la persona con discapacidad.
Además, para tener derecho a esta pensión es preciso tener entre 18 y 65 años de edad, residir en España y carecer de recursos económicos suficientes. Así se estipula en la normativa del IMSERSO (Instituto de Mayores y Servicios Sociales).
La cuantía de la pensión no contributiva de incapacidad llega a 8.803,20 euros al año para las personas que tienen reconocida una discapacidad igual o superior al 65%. Debido a que esta prestación se devenga en 14 pagas durante el año, con dos pagas extraordinarias, supone un importe mensual de 628,80 euros.
Si la persona beneficiaria tiene reconocida una discapacidad igual o superior al 75%, el importe de la pensión no contributiva llega a 13.204,80 euros al año. En este caso, la cuantía mensual es de 943,20 euros.
Desde el IMSERSO indican que «la cuantía individual actualizada para cada pensionista se establece a partir del citado importe y en función del número de beneficiarios que vivan en el mismo domicilio, de sus rentas personales y/o de las de su unidad económica de convivencia, no pudiendo ser la cuantía inferior a la mínima del 25% de la establecida».
Cada año el Gobierno de España actualiza la cuantía de la pensión no contributiva de incapacidad. Así, en 2026, se ha producido una subida del 11,4% en el importe de la pensión no contributiva para personas con discapacidad.
Requisito de carencia de rentas
Tal y como hemos comentado previamente, para tener derecho a la pensión no contributiva de incapacidad es preciso cumplir un requisito de carencia de rentas. Es decir, acreditar que la persona solicitante de la pensión se encuentra en situación de vulnerabilidad económica.
En 2026, para el IMSERSO existe vulnerabilidad económica cuando los ingresos de la persona en cuestión son iguales o inferiores a 8.803,20 euros al año. Se corresponde con el importe de la pensión no contributiva de incapacidad para ese mismo año, sin tener en cuenta los ingresos correspondientes a la propia prestación.
Este requisito de carencia de rentas puede variar en función del número de miembros que figuran en la misma unidad de convivencia. Así, desde el IMSERSO señalan que «existirá unidad económica de convivencia en todos los casos de convivencia del beneficiario con otras personas unidas con aquel por matrimonio o por lazos de parentesco de consanguinidad o adopción hasta el segundo grado».




