El IMSERSO ha ampliado en 9.000 plazas su programa de termalismo y eleva a 399.584 la oferta prevista para el periodo 2027-2028, con un presupuesto de 72,3 millones de euros. La ampliación se anunció el 11 de julio de 2026 y llega mientras la convocatoria de este año sigue abierta: hay plazo para solicitar plaza hasta el 31 de octubre de 2026. Es la otra mitad del programa de envejecimiento activo del Instituto de Mayores y Servicios Sociales, mucho menos comentada que los viajes de costa y, sin embargo, con una demanda que desborda la oferta cada temporada.
Los números lo explican solos: en 2025 el programa registró más de 250.000 solicitudes y cerró con una ocupación del 93,5%.
En qué consiste el programa de termalismo
El termalismo social no es un viaje turístico, aunque comparta público con él. Consiste en estancias en balnearios con tratamiento termal prescrito: el usuario recibe un reconocimiento médico al llegar y un programa de baños, chorros, inhalaciones o lodos ajustado a su dolencia, además de alojamiento y pensión completa.
Está pensado para procesos crónicos: reumatismos, patología respiratoria, problemas digestivos, secuelas traumatológicas o afecciones dermatológicas. Es decir, el eje no es el ocio, sino el tratamiento.
Precios y plazos de la convocatoria de 2026
La convocatoria vigente se abrió el 4 de noviembre de 2025 y se articula en dos plazos, el segundo de los cuales se cierra el 31 de octubre de 2026. Los precios de las estancias se sitúan en una horquilla de 302,14 a 452,90 euros, según el balneario, la duración del turno y la temporada elegida.
El precio incluye el alojamiento, la manutención y los tratamientos termales básicos. No incluye el desplazamiento hasta el balneario, que corre a cargo del usuario, a diferencia de lo que ocurre en buena parte de los viajes del programa de turismo.
Quién puede solicitarlo
El programa se dirige a pensionistas de jubilación y de incapacidad permanente del sistema de la Seguridad Social, así como a perceptores de otras prestaciones que cumplan la edad exigida, siempre que precisen los tratamientos termales solicitados y puedan valerse por sí mismos.
La solicitud se presenta en la sede electrónica del IMSERSO o de forma presencial, y exige aportar un informe médico que justifique el tratamiento. La adjudicación se hace por baremo, ponderando la situación económica, la edad y si se ha disfrutado o no del programa en años anteriores.
Por qué la ampliación importa
La diferencia entre las 250.000 solicitudes y las plazas efectivamente disponibles explica la frustración de miles de personas cada temporada. Las 9.000 plazas adicionales no cierran esa brecha, pero la estrechan.
Asimismo, el programa tiene un efecto económico documentado sobre municipios pequeños: los balnearios españoles se concentran en zonas rurales de Galicia, Aragón, Castilla y León, Extremadura y Andalucía, y el termalismo social sostiene su actividad fuera de los meses de verano.
La otra pata: el turismo del IMSERSO
Conviene no confundir los dos programas. El de turismo para la temporada 2026/2027 ya cerró su plazo de solicitud el 10 de julio y abre reservas el lunes 14 de septiembre de 2026, con casi 880.000 plazas. El de termalismo funciona con calendario propio y sigue admitiendo solicitudes.
Cabe recordar, además, que el IMSERSO ha convocado para los días 29 y 30 de septiembre un curso en la Universidad de Alicante sobre el impacto del turismo y el termalismo social en la salud de las personas mayores, una señal de que el organismo quiere apoyar el programa con evidencia y no solo con plazas.
Con todo, quien esté interesado en la temporada de este año tiene poco más de dos meses de margen. Después habrá que esperar a la convocatoria de 2027, la primera que se beneficiará de la ampliación anunciada.



