Las personas mayores conforman un colectivo al que, como mínimo, siempre hay que estar agradecidos por todo lo que han aportado a la sociedad a lo largo de los años. También son una comunidad a la que, por supuesto, respetar y saber escuchar cuando ponen su sabiduría y experiencia al servicio de los oyentes.
No obstante, y a todos nos llegará, la vida tiene un momento en el que las fuerzas van comenzando a fallar y aquellas actividades que antes resultaban ser de lo más simple, cada vez se van tornando más complejas y requieren la ayuda progresiva de otra persona. Esa sensación de vulnerabilidad se debe aceptar. Es cíclica.
Igualmente, las personas mayores no son todas iguales, por lo que el estado de salud o físico tampoco será idéntico entre ellos. Hay quien, por circunstancias, llega en mejor o peor posición a edades avanzadas, una realidad para la que existen los centros de día, que también palian la soledad de ‘nuestros’ mayores.
‘Juan Cruzado’, una Fundación para Personas Mayores
Qué importante es cuidar de quienes tantos años han dedicado su vida a cuidarnos. Y eso bien lo saben en la ‘Fundación Juan Cruzado’: «Estamos comprometidos con la atención integral a las personas mayores, fomentando su envejecimiento saludable desde el respeto, la dignidad y la personalización en el trato».
Esta atención, no obstante, no sólo repercute en las personas mayores, sino también en la tranquilidad de sus familias y en el bienestar de sus cuidadores, que pueden respirar aliviados y desconectar la mente del trabajo durante un tiempo prudente.
El objetivo, por tanto, de esta entidad no es otro que favorecer «la mejora de la calidad de vida de las personas mayores y sus cuidadores, prestando especial atención a los colectivos más vulnerables». También se trabaja para «prevenir las enfermedades asociadas a la edad«, algo muy frecuente en este tramo vital.
Esta Fundación, en cualquier caso, siempre busca la mayor calidad de vida posible para un colectivo que puede sentir la vulnerabilidad en sus propias carnes, además de la amarga sensación de soledad, que rodea a todo aquel que no se siente acompañado en los últimos compases de su vida.
Envejecer es una realidad que no se puede elegir, pero hacerlo de una manera sana, digna y empoderada sí se debe seleccionar. Y, para hacer este sueño realidad, lo ideal es confiar en un equipo de profesionales que aporten su granito de arena en este sentido.
Servicio de transportes
Con motivo del inevitable paso del tiempo, la movilidad cada vez es menor y la fuerza se va debilitando. Por ello, salir de casa cada vez cuesta más trabajo y formar parte activa de la sociedad es una idea y una posibilidad que se va esfumando de una forma inalcanzable.
Sin embargo, esta triste disyuntiva también tiene una solución de la mano de la ‘Fundación Juan Cruzado’: el servicio de transporte para personas mayores. Esta iniciativa no es «sólo un traslado», sino que se sustenta en «acompañamiento, cuidado y tranquilidad«.
Tal y como lo indica esta entidad, «somos las piernas de quienes hoy no pueden caminar solos«, además de trabajar para hacer posible «que las personas mayores sigan saliendo de casa, participando, compartiendo y sintiéndose parte» de la sociedad a la que tanto han aportado.
«Cada trayecto está pensado desde la atención centrada en la persona, respetando ritmos, necesidades y dignidad. Y también es tranquilidad para las familias, que saben que sus seres queridos están cuidados desde que salen de casa hasta que regresan«, concluyen desde esta admirable Fundación.






