Sin duda, todos los trabajadores en España aspiran a la jubilación después de ostentar una dilatada trayectoria laboral y haber cumplido con las exigencias de las administraciones para tener derecho a esta pensión. Sin embargo, algunos contribuyentes pueden tener complicaciones para adaptarse a esa nueva realidad.
De hecho, los profesionales del área de la psicología advierten del riesgo de no gestionar adecuadamente la etapa de jubilación, lo que puede dar lugar a sensaciones o sentimientos de crispación, frustración o lamento que puedan generar «una verdadera crisis vital«.
Por tanto, para facilitar el acceso a la jubilación y fomentar una calidad de vida sana tras una vida notable laboral, los expertos han lanzado una serie de consejos para que la retirada de la actividad profesional sea lo más liviana y natural posible, disfrutando de pequeñas acciones que, previamente, el trabajo impedía.
Consejos para adaptarse a la jubilación
El primer paso para disfrutar de la paz y la tranquilidad que, presuntamente, ofrece la jubilación es que cada persona acepte los sentimientos que inundan sus pensamientos en ese momento de su vida; por el contario, no hacerlo puede generar una «dinámica de auto-sabotaje de la que resulta complicado salir», dictan desde ‘Psicología y Mente‘.
Acto seguido, destacan la importancia de cumplir horarios y rutinas, a modo de disciplina, para evitar el aburrimiento, la desesperación o el sedentarismo. Y es que la jubilación no es «tan solo la ausencia de trabajo y de gran parte de las responsabilidades que tenían que ser atendidas años atrás», expone Arturo Torres, psicólogo.
Estos problemas tras el abandono de la profesión pueden repercutir en las relaciones de pareja, motivo por el que los profesionales recomiendan hablar y planificar el futuro una vez entrados en la etapa de jubilación: «Hay que decidir qué parte de la gran cantidad de tiempo libre de la que se dispone va a ser compartida y cuál no».
Fantasear sobre el pasado y recordar todo lo que se ha vivido, o cómo eran sus vidas años atrás es otra característica que aparece durante la jubilación. Esa ‘negación’ a gozar del presente: «El rol de las personas pertenecientes a la tercera edad no tiene por qué limitarse a recordar o a vivir del pasado», indica Torres.
Al mismo tiempo, desde el área de la psicología señalan la relevancia de ocupar el tiempo libre para no caer en la tentación del aburrimiento o de la pasividad. Para ello, animan a aprender cosas nuevas que siempre se han deseado, pero que nunca han sido posibles por esa falta de tiempo que el trabajo era responsable: «Es muy gratificante empezar a aprender sobre cualquier tema que resulte de interés personal».
Cuidar de uno mismo
El vertiginoso ritmo que pauta la sociedad apenas permite prestar atención a uno mismo, especialmente mientras la actividad profesional se encuentra en activo y hay que cumplir con las exigencias laborales; por ello, Arturo Torres, psicólogo de ‘Psicología y Mente’, habla de la importancia de cuidarse a sí mismo.
Tras la entrada de un trabajador en la etapa de jubilación, aparentemente todo se intuye fenomenal y sin mayores complicaciones que el disfrute, pero lo cierto es que no siempre es así y se debe hacer un importante ejercicio de adaptación a esta nueva realidad, que incluye pensar en uno mismo.
«Los problemas de salud pueden trasladarse fácilmente al ámbito de los problemas psicológicos vinculados a la ansiedad y el estrés«, insiste Torres. Por ello, «es bueno practicar ejercicio moderado, dormir bien y comer bien» durante esta nueva etapa en la vida de las personas que ya gozan de la jubilación.




