Ingeniero de telecomunicaciones de profesión, Fredy Gómez (@freditriatleta) encontró en el deporte una vía para salir adelante tras experimentar una de las peores sensaciones de su vida: perdió su pierna izquierda en un accidente de tráfico, una condición que le obligó a convivir con la discapacidad, pero no a rendirse ante ninguna de las batallas que tendría por delante.
Ahora, Fredy es uno de los deportistas de referencia en la modalidad de triatlón, que engloba atletismo, natación y ciclismo. Pese a su condición de persona con discapacidad, y pese a todos los momentos de dificultad, Gómez emite un mensaje con una enorme carga inspiracional, motivada a través de su propio ejemplo.
«Fue un momento difícil ya que a uno se le viene todo a la cabeza y empieza a reconocer de la niñez todo lo que uno ha vivido», reconoce este exitoso deportista con discapacidad, que cuenta con amplio palmarés, a pesar de que su mayor victoria sea el reconocimiento de tantas personas que ven en él alguien en quien inspirarse.
Fredy Gómez, triatleta con discapacidad
Un par de muletas y una única pierna. Así despertó Fredy Gómez de la cirugía a la que se vio obligado a someterse para salvar su vida, aunque el precio fuese despedirse de una de sus extremidades inferiores. El motivo fue un siniestro vial mientras viajaba en su motocicleta, además de un cuestionado procedimiento médico.
Aquella situación sometió a Gómez a lidiar con su propia mente, entrando en fuerte proceso de depresión del que logró salir con la pertinente ayuda de profesionales y, especialmente, con el apoyo de sus amigos y compañeros de trabajo, quienes le ayudaron a superar ese trauma.
De hecho, sus inicios en el deporte están anclados, precisamente, al trabajo. Uno de sus mejores colegas en ese sector instó a Fredy a que se apuntara a una competición de natación interna para deportistas con discapacidad: «Yo no sabía nadar», indica; no obstante, le animaron a seguir: «Tienes que ir a competir«, le dijeron.

Desde ese preciso instante, en el que se vio capaz de superar sus propias expectativas, el deporte cambió su vida para siempre. Ahora, Fredy entrena intensamente en distintas modalidades, como natación, ciclismo o atletismo, acompañado de sus bastones, aunque una prótesis le ayudaría notablemente, como reclama.
Por ello, Gómez se prepara para perseguir un sueño: «Llegar a unos Juegos Olímpicos, ir a un Mundial y representar a mi país en unas olimpiadas». Su mejor receta y el secreto más importante está en las ganas con las que Fredy quiere hacer las cosas. La discapacidad, en su vida, ya es una cosa del pasado para mirar al futuro.
El miedo como aliado
Independientemente de su objetivo personal en materia deportiva, Fredy Gómez también insiste en uno de sus deseos principales: poder ser útil a la sociedad y demostrar que la adversidad nunca será un impedimento para alcanzar las metas que cada persona se proponga, presente o no una discapacidad.
En este sentido, las redes sociales de este triatleta con discapacidad están repletas de publicaciones donde Fredy muestra ejercicios que, realmente, merecen la pena ser reconocidos, aunque él los explica de una manera natural: «No pierdes si te derriban; pierdes si te quedas abajo«.
Recordando aquel cuadro de depresión que atravesó, Fredy insiste en que «solo puedes ganar cuando tu mente es más fuerte que tus emociones«, mientras que anima a dejar las emociones que resten potencial a un lado para cada persona se demuestre de lo que es capaz: «Utiliza el miedo siempre a tu favor«.




