Para tener derecho al reconocimiento de una tarjeta de aparcamiento para personas con movilidad reducida (PMR) es necesario tener reconocida una discapacidad igual o superior al 33%. Además, también es necesario contar con movilidad reducida.
En este sentido, los profesionales de ‘Fidelitis’ indican que «el baremo de movilidad evalúa el grado de capacidad motriz que tiene una persona con discapacidad a través de una puntuación que, mediante unos parámetros objetivos, determina la Administración».
La obtención del baremo de movilidad
El baremo de movilidad se evalúa junto con el grado de discapacidad. Cuando una persona utiliza silla de ruedas o depende totalmente de bastones para desplazarse, la Administración autonómica le suele conceder automáticamente el grado de discapacidad.
En determinados casos, dicho servicio administrativo realiza un cálculo del baremo de movilidad en base a una serie de factores básicos. A través de una especie de evaluación, se determina si el ciudadano cuenta con dificultades de movilidad.
Según exponen los profesionales de ‘Fidelitis’, abogados especialistas en la materia, se tienen en cuenta los siguientes factores para determinar el baremo de movilidad reducida:
- Deambula en terreno llano.
- Deambula en terreno con obstáculos.
- Sube o baja tramos de escaleras.
- Sobrepasa un escalón de 40 centímetros.
- Se sostiene en pie en la plataforma de un medio normalizado de transporte.
Cada una de estas situaciones se evalúa con 0, 1, 2 o 3 puntos, en función de las dificultades de movilidad en cada caso. Para que sea reconocida la movilidad reducida, el resultado debe ser igual o superior a 7 puntos.
Desde ‘Fidelitis’ aclaran que la movilidad reducida también se puede reconocer a personas que pueden deambular, pero «presentan conductas agresivas o molestas de difícil control a causa de graves deficiencias intelectuales que dificultan la utilización de medios normalizados de transporte«.
El baremo de movilidad reducida y la tarjeta PMR
El baremo de movilidad reducida se encuentra reflejado en el certificado de discapacidad, junto al correspondiente grado de discapacidad del ciudadano.
Concretamente, el resultado del baremo de movilidad puede ser un número positivo o negativo, añadiendo si existe dificultad o no. El reconocimiento de la movilidad reducida puede ser clave para poder obtener la tarjeta de aparcamiento PMR.
Esta tarjeta de aparcamiento está destinada específicamente a las personas con movilidad reducida. Permite estacionar en zonas reservadas para personas con discapacidad y con movilidad reducida. Las plazas PMR de aparcamiento no son un capricho, sino una necesidad para las personas que realmente requieren hacer uso de las mismas.
Con un grado de discapacidad igual o superior al 33% y la movilidad reducida reconocida, cualquier ciudadano residente en España puede solicitar la tarjeta de aparcamiento PMR. Se trata de una tarjeta personal e intransferible que permite estacionar el vehículo en las llamadas plazas PMR.
El uso indebido de la tarjeta PMR puede conllevar sanciones importantes para el titular de la misma. Por otro lado, también existen ciudadanos incívicos que aparcan en plazas reservadas para personas con movilidad reducida sin contar con la tarjeta acreditativa; algo que también implica una sanción para el infractor.




