Las pensiones de incapacidad permanente son un tipo de pensión contributiva que se puede compatibilizar con el desarrollo de una actividad laboral. Sin embargo, no todas las pensiones de incapacidad laboral permanente son compatibles con un trabajo.
En concreto, la compatibilidad de las pensiones de incapacidad permanente dependen de varios factores, como el grado de incapacidad reconocido o las limitaciones que presenta el trabajador por las cuales se ha reconocido la incapacidad.
Compatibilidad de la incapacidad permanente con el trabajo
Actualmente, en España hay registradas un total de 1.053.714 pensiones de incapacidad permanente. De todas ellas, solamente el 13,24% se compatibilizan con alguna actividad laboral, según los datos que se desprenden del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Es decir, hablamos de 139.559 prestaciones.
Estas pensiones de incapacidad permanente que se compatibilizan con la actividad laboral también se diferencian por sexos. El 16,46% de las pensiones de los hombres se compatibilizan con el trabajo (106.105); mientras que únicamente el 8,18% de las pensiones de las mujeres se compatibilizan con la actividad laboral (33.454).
La diferencia por sexos en relación a la compatibilidad de las pensiones de incapacidad permanente con la actividad laboral se da en todos los grados de incapacidad permanente, aunque es más latente en la incapacidad permanente total.
Debido a sus características, el grado de incapacidad permanente que presenta una mayor compatibilidad con la actividad laboral es la incapacidad permanente total. En concreto, se han registrado un total de 136.1888 pensiones de incapacidad permanente total que se compatibilizan con una actividad laboral actualmente en España. Todo ello, según los datos solicitados por el CERMI (Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad) a la Seguridad Social.
Necesidad de establecer una reforma sobre las pensiones de incapacidad
Además de todo lo expuesto anteriormente, estos son los porcentajes actuales de compatibilidad con el trabajo en función del grado de incapacidad permanente reconocido:
- Incapacidad permanente absoluta | Solo 3.009 personas beneficiarias de 337.625 compatibilizan la pensión con la actividad laboral (0,89%).
- Gran Incapacidad | Solo 362 personas beneficiarias de 35.024 personas compatibilizan la pensión con un trabajo (1,03%).
- Pensiones de invalidez del SOVI | No se ha registrado ningún caso de compatibilidad.
Teniendo en cuenta estas cifras aportadas por la Seguridad Social, el presidente del CERMI, Luis Cayo Pérez, manifiesta que los datos de compatibilidad de las pensiones de incapacidad permanente con un trabajo son «bajísimos».
En este sentido, Luis Cayo expone la necesidad de llevar a cabo una reforma «urgente» de la legislación de la Seguridad Social para potenciar una compatibilidad «más equilibrada y modulada» entre las pensiones de incapacidad permanente y el desarrollo de una actividad laboral.
Desde el CERMI consideran que la compatibilidad entre las pensiones de incapacidad permanente y el empleo debe ser mayor, sin que ello perjudique al grado de protección social. Para ello, es fundamental llevar a cabo una reforma específica de la normativa.
Por el momento, el Gobierno de España ha incumplido el plazo para presentar una reforma en relación a la compatibilidad laboral de las pensiones de incapacidad permanente. Mientras tanto, el CERMI ha presentado una propuesta cuya finalidad es mejorar los datos de compatibilidad actuales entre las pensiones de incapacidad y el trabajo.






