‘Yo, en tu lugar, me trasplantaría las manos’. Esa es la frase que Sarah Almagro Vallejo, una deportista con discapacidad y amputada de manos y pies por una meningitis, ha tenido que escuchar en más de una ocasión por persona que desconocen absolutamente la realidad de esa intervención.
Por ello, para explicar en qué consiste la operación, Sarah ha querido compartir otra de sus sesiones de ‘Quítate las lentillas conmigo‘ en redes sociales (@sarah_almagro_vallejo) en la que ha dedicado su tiempo a informar detalladamente sobre los riesgos de un trasplante de manos.
En primer lugar, esta campeona del mundo de surf, natural de Marbella (Málaga) anima a recabar información como paso previo a la emisión de una opinión para que, al menos, esté sustentada en el conocimiento: «Si no sabes, mejor no opines«.
La realidad de los trasplantes
De acuerdo con el testimonio de Sarah Almagro, someterse a un trasplante no es la extirpación de un órgano y la colocación de otro, con la correspondiente medicación: «No se acaban los problemas, van a aparecer otros». De hecho, esta marbellí puede exponer esta situación bajo su propia experiencia: «Mentiría si dijese que no he tenido problemas».
En su caso, la diabetes ha sido uno de los efectos secundarios de los trasplantes, a pesar de que considere que es «el menor de mis problemas». Sin embargo, asegura que la medicación es lo suficientemente fuerte como «para engañar a tu cuerpo, bajar las defensas y que no rechace ese órgano«.
Ante esta tesitura, Almagro anima a no caer en la influencia de lo que diga en redes sociales «un ‘iluminao’ que no tiene un trasplante. Por favor, investiga, infórmate y habla con otros trasplantados». Aun así, también insiste en que «no solo te quedes con lo que un trasplantado te diga, no todos tenemos la misma experiencia«.
Sarah, con un trasplante de riñón, es alguien que puede ofrecer una visión interesante y generalizada sobre este tipo de intervenciones, donde destaca «la rigurosidad» y el control que existe una vez que se sale de quirófano: «Aún haciendo las cosas bien, los resultados han dicho todo lo contrario».
Por tanto, a modo de conclusión, Sarah invita a «valorar los pros y los contras» antes de someterse a una operación o trasplante de cualquier órgano, entendida como una decisión «súper personal y que lo debe valorar la persona». El resto de la sociedad, por tanto, «se tendría que abstener de opinar«, ruega Almagro.
5 trasplantes de manos en España
Inmersa en el trasplante de manos, Sarah Almagro insiste en que esta intervención concreta no siempre es apta para cualquier persona: «Necesitas de unos requisitos muy concretos -físicos y psicológicos-, ya que tu cuerpo tendrá que convivir el resto de su vida con una medicación muy potente«.
Además, asegura que «los porcentajes de supervivencia del injerto, de funcionalidad y de recuperación que a largo plazo no superan el 75%»; en el rión, por su parte, sí es superior a ese mismo porcentaje. Sin embargo, Sarah detalla que el tanto por ciento de rechazo en el trasplante de mano oscila entre el 22-25%.
Otra característica importante es que «la cantidad de trasplantes de riñón es infinitamente más grande que el de manos». Ateniendo a los datos que expone, de manos solo se han hecho 5 en España y de riñón se hicieron 206 en 2025 solo en Málaga.
Por ello, reafirma que «cuando necesitas un órgano como un riñón, corazón o hígado es porque tienes una enfermedad crónica y por tanto el fin es ‘salvar la vida‘, mientras que en un trasplante de manos es ‘mejorar la calidad‘ de vida.






