El exportero del Real Madrid CF y de la selección española de fútbol, reclama una incapacidad permanente total y una indemnización total de 3,7 millones de euros. En este sentido, asegura que todavía presenta secuelas del infarto de miocardio que sufrió en 2019 cuando aún estaba en activo y era jugador del Oporto.
Actualmente, Casillas solicita una indemnización de 3,7 millones de euros a su aseguradora y al Oporto. Así lo ha reclamado durante su comparecencia en el Palacio de Justicia de Oporto, tras haber presentado una demanda en la que pide una millonaria indemnización por la incapacidad permanente laboral y por las secuelas que presenta.
Solicita una incapacidad permanente total y una indemnización millonaria
Hay que tener en cuenta que el caso de Iker Casillas se está llevando a cabo a través de la Justicia portuguesa, por lo que los procedimientos pueden variar en relación a la Justicia española.
Hace siete años, cuando el exguardameta sufrió el infarto de miocardio, el médico del Oporto, Nelson Puga afirmó que Casillas estaba «bien, estable y con el problema resuelto». Además, aseguró que iba a recuperarse «perfectamente». Además, indicó que el infarto de miocardio que sufrió durante el entrenamiento con el Oporto no estaba relacionado con el esfuerzo físico.
Sin embargo, Iker Casillas asegura que su vida nunca ha vuelto a ser la que era. En este sentido, ‘el santo’ confiesa que no puede correr más de 20 o 50 metros sin fatigarse. Además, comenta que toma varios medicamentos de manera diaria para reducir las posibilidades de sufrir un infarto.
Debido al infarto de miocardio sufrido, Iker Casillas puso fin a su carrera profesional como futbolista. Una carrera plagada de éxitos para el que es considerado el mejor portero de la historia de España.
Es importante aclarar que la aseguradora le abonó a Casillas 1,5 millones de euros por lo ocurrido. Constituye el importe máximo anual que se puede ingresar por accidentes laborales. Por su parte, desde el equipo portugués defienden que ya pagaron al jugador su salario íntegro de más de un millón de euros durante los meses que estuvo de baja antes de retirarse definitivamente del fútbol profesional. Es por ello que ambas partes se niegan a pagar más dinero al excancerbero de la selección española de fútbol.
Casillas defiende su derecho a la incapacidad permanente total
La vida de Iker Casillas cambió para siempre en el año 2019, con una noticia que sobrecogió por unos instantes al mundo del fútbol. Después de llevar a sus hijos al colegio, como en un día normal, el reconocido portero acudió a la Ciudad Deportiva del Oporto para realizar el correspondiente entrenamiento.
En torno a las 11:00 horas de la mañana, después de haber realizado unos 30 minutos de ejercicio físico, Iker Casillas comenzó a sentir un fuerte dolor en el pecho con una lesión que le obligó a parar el ejercicio. «Tuve que tumbarme. Tenía miedo. Me costaba respirar», ha recordado Iker durante su comparecencia en el Palacio de Justicia de Oporto.
A pesar de todo lo expuesto anteriormente, Iker Casillas ha decidido acudir a la Justicia Portuguesa para reclamar su derecho a una prestación por incapacidad permanente total para su profesión habitual, con una cuantía de 2,5 millones de euros. Es decir, se trata de un importe equivalente al 70% del salario que habría recibido en el Oporto hasta que concluyese su contrato en el mes de junio de 2021.






