Ramón, celador de Hospital, logra una incapacidad permanente total tras el rechazo del INSS: «Sus problemas eran incompatibles con su profesión»

Ramón, un ciudadano que trabajaba como celador de Hospital, ha obtenido el reconocimiento de una incapacidad permanente total gracias a la resolución del Juzgado de lo Social. La abogada Marina Alaminos ha sido la encargada de defender a este trabajador en el juicio.

El INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) rechazó la solicitud de incapacidad permanente en dos ocasiones. Sin embargo, la jueza entendió que Ramón presentaba limitaciones para desarrollar su profesión habitual.

El INSS le denegó la incapacidad permanente en dos ocasiones

Ramón trabajó durante años como celador en un Hospital. Su trabajo requería de un esfuerzo físico, pues debía movilizar pacientes, empujar camas y sillas de ruedas, entre otras muchas funciones.

Con el paso de los años empezó a desarrollar problemas físicos. Primero aparecieron dolores en la zona lumbar y, posteriormente, en las rodillas. Al principio pudo aguantar el dolor con cierta medicación, aunque empezaba a ser complicado llegar a la jornada laboral.

«Las pruebas médicas confirmaron que Ramón sufría discopatía lumbar con varias hernias discales y gonartrosis en ambas rodillas», explica la abogada Marina Alaminos a través de su cuenta de Instagram (@marinaalaminos) en relación a la situación de Ramón.

A pesar de ello, Ramón intentó continuar trabajando porque amaba su trabajo. Sin embargo, llegó un momento en el que ya no le quedó más remedio que solicitar la baja médica por incapacidad temporal.

Durante el periodo de baja médica siguió diferentes tratamientos, medicación y rehabilitación, pero su situación no mejoraba. De este modo, Ramón comenzó a plantearse que quizás ya no podría volver a trabajar como celador.

Ante esta complicada situación, Ramón decidió solicitar una pensión de incapacidad permanente total. La solicitud de la incapacidad permanente fue denegada por parte del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).

Con el apoyo y asesoramiento de la abogada Marina Alaminos presentó una Reclamación Previa por la vía administrativa, aunque el recurso nuevamente fue rechazado por parte de la Seguridad Social.

La jueza le ha concedido una incapacidad total para su profesión habitual

Marina Alaminos tenía claro que a Ramón, como mínimo, le correspondía percibir una pensión de incapacidad permanente total, teniendo en cuenta su cuadro clínico y su profesión habitual. Por ello, decidieron luchar a través de la vía judicial.

Al respecto, esta abogada explica que «presentamos la demanda y preparamos el juicio centrándonos en una idea muy sencilla: Ramón podía tener capacidad para realizar determinadas actividades, pero eso no significaba que pudiera seguir siendo celador».

Tras la celebración del juicio, la jueza que llevó el caso entendió que los problemas de lumbares y de rodillas de Ramón eran incompatibles con las exigencias físicas de su profesión como celador.

De este modo, la resolución judicial establece el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente total para Ramón. Así, Marina Alaminos comenta que «podrá percibir su pensión y, si su salud se lo permite, buscar en el futuro una actividad laboral compatible con sus limitaciones».

Una de las ventajas de las pensiones de incapacidad permanente total es que se pueden compatibilizar con otras actividades laborales que no entren en conflicto con las limitaciones que originaron el derecho a la pensión.