Luis, con artritis reumatoide, un 66% de discapacidad y movilidad reducida: «En el supermercado las plazas PMR son igual de estrechas que las demás y no puedo abrir la puerta»

Luis tiene 52 años y convive con una artritis reumatoide desde los 30. La enfermedad le ha deformado las articulaciones de rodillas, caderas y manos, tiene reconocido un 66% de discapacidad y la movilidad reducida, y para entrar y salir del coche necesita abrir la puerta del conductor por completo y apoyarse con los antebrazos.

«Sentarme y levantarme del asiento es lo que más me cuesta. Si la puerta solo se abre un palmo, no salgo», resume Luis a Tododisca.

«Pintaron el símbolo, pero no la plaza»

El problema lo encuentra cada semana en el aparcamiento del supermercado al que va a hacer la compra. «Hay dos plazas con el símbolo de la silla de ruedas pintado en el suelo, pero tienen el mismo ancho que las de al lado y no tienen la franja rayada. Si alguien aparca en la plaza contigua, me quedo atrapada dentro del coche», explica.

Hace un mes tuvo que pedir ayuda a un reponedor. «Esperé veinte minutos a que el dueño del coche de al lado volviera. Al final salí por la puerta del copiloto, arrastrándome por encima de la palanca de cambios. Llegué a casa con dolor en todo el cuerpo», relata.

Las medidas que deben cumplir

La normativa estatal establece que las plazas reservadas para personas con movilidad reducida tengan unas dimensiones mínimas y una zona de aproximación y transferencia lateral o trasera, que es la que permite abrir la puerta del todo o desplegar una rampa. En los aparcamientos de edificios, como centros comerciales o supermercados, el Código Técnico de la Edificación también exige plazas accesibles con espacio de transferencia.

Sin embargo, muchas plazas antiguas o señalizadas solo con pintura no cumplen esas medidas. Luis ha presentado una reclamación por escrito en el propio establecimiento y otra ante la oficina de consumo de su ayuntamiento.

«Una plaza PMR no es una plaza normal con un dibujo. Es un espacio pensado para que podamos bajar del coche. Si no cumple eso, es solo decoración», concluye.