Pedro, con ELA, un 90% de discapacidad y movilidad reducida: «Me robaron la tarjeta de aparcamiento del coche y estuve tres semanas sin poder usar las plazas»

Pedro tiene 58 años y fue diagnosticado de esclerosis lateral amiotrófica (ELA) hace dos. La enfermedad avanza rápido: ya no puede caminar, se desplaza en silla de ruedas eléctrica y su mujer, Lourdes, conduce una furgoneta adaptada con rampa trasera. Tiene reconocido un 90% de discapacidad y la movilidad reducida.

Hace unos meses, alguien forzó la puerta de la furgoneta mientras estaba aparcada en la calle. «No se llevaron la radio ni nada de valor. Se llevaron la tarjeta de aparcamiento, que estaba en la guantera», cuenta Pedro a Tododisca.

«Tres semanas dando vueltas»

Lo que vino después fue, según relata, casi peor que el robo. «Pusimos la denuncia esa misma tarde y fuimos al ayuntamiento a pedir un duplicado. Nos dijeron que tardaría unas tres semanas. En ese tiempo fuimos al hospital cuatro veces, y sin tarjeta no podíamos usar las plazas reservadas», explica.

En una de esas visitas, Lourdes tuvo que aparcar a más de 300 metros de la entrada. «Yo iba en la silla por una acera llena de raíces y ella detrás con la bolsa del respirador. Llegamos tarde a la consulta», recuerda.

Qué hacer si te roban o pierdes la tarjeta

En caso de robo o pérdida, lo primero es presentar una denuncia ante la Policía, ya que la tarjeta podría ser utilizada de forma fraudulenta por otra persona. Con esa denuncia se solicita un duplicado en el organismo que la expidió, normalmente el ayuntamiento del municipio de residencia.

Algunos ayuntamientos agilizan el trámite o emiten un documento provisional mientras se fabrica la nueva tarjeta, especialmente en casos de enfermedades graves. Por eso conviene preguntar expresamente por esa opción. Igual que ocurre con la renovación de la tarjeta, anticiparse puede ahorrar muchos problemas.

Pedro aconseja no dejar nunca la tarjeta dentro del coche. «Ahora la llevo en una funda en la silla. Para mí es como el DNI. Sin ella, cada salida se convierte en un problema», concluye.