Graduada en Derecho, Licenciada en Periodismo y Graduada en Administración y Dirección de Empresas. Esa es la carta de presentación de Ángeles Blanco, una abogada sorda, cuya formación se complementa con estudios de postgrado y la publicación de diferentes obras que tienen como eje neurálgico el colectivo de la discapacidad.
De hecho, durante su recorrido profesional, Blanco ha orientado su desempeño laboral «a la defensa de personas LGTBI y con discapacidad: «Entre mi vida personal y profesional existe una vinculación y diálogo constante», estima esta especialista jurídica, que presenta sordera y es usuaria de audífonos.
Precisamente, como mujer sorda y abogada especialista en esta materia, Ángeles Blanco ha querido denunciar y lamentar las ayudas que recibe este colectivo sobre las subvenciones para la adquisición de los propios audífonos, que se antojan como un accesorio indispensable para la escucha de quienes han perdido el sentido de la audición.
Una abogada sorda, sobre las ayudas para audífonos
En redes sociales, Ángeles Blanco ha querido compartir una publicación en la que pone en juego su papel como abogada especialista en materia de discapacidad y, simultáneamente, su rol como mujer sorda. A través de su testimonio, pone de manifiesto el momento en el que este colectivo deja de recibir ayudas para los audífonos.
«¿Sabías que a las personas sordas nos dejan de subvencionar los audífonos a los 26 años?», expone Blanco. Acto seguido, como si de una pregunta retórica se tratase, ironiza con que «debe ser que a partir de esa edad comenzamos a oír«. Como si esa discapacidad pasara a un segundo plano.
De este modo, ella misma expone que, como abogada sorda, «presenta una sordera mixta en agudos y en graves», motivos que le han instado a hacer pública esta denuncia. Concretamente, a Ángeles Blanco, los audífonos le suponen un coste de, aproximadamente, 4.500 euros de gasto.

Además, continúa detallando esta profesional, «los audífonos funcionan bien, generalmente, solo durante los cuatro primeros años de vida«. Los suyos, cita como ejemplo, «actualmente tienen ocho años y es mejor ni ponérselos», refleja.
Finalmente, como mujer perteneciente al colectivo LGTBI con discapacidad, Blanco expresa la siguiente afirmación: «Rara y rota, así me he sentido siempre»; su vida, por tanto, «empieza a tener sentido cuando me abrazo así, tal y como soy«, detalla en la presentación de ‘Indefendibles‘, un vídeo podcast de autodefensa legal.
Derecho al servicio del cambio social
El modelo de trabajo de Ángeles Blanco está bien definido: «Abrir senderos de inclusión para todas las personas». Para ello, desempeña su profesión con un lema que bien se podría aplicar a la vida diaria, poniendo «el derecho al servicio del cambio social» bajo el acompañamiento legal.
Por ello, su visión sobre el derecho coincide con el objetivo de esta materia, que es «garantizar la convivencia pacífica«. Blanco continúa estimando que «nos dice cómo comportarnos y cómo no comportarnos. Y está presente en todo lo que hacemos«.
Su misión, por otra parte, es «la defensa inclusiva de todas las personas, en particular, de aquellas en situación de vulnerabilidad social, guiada por los valores del respeto a la dignidad humana y la promoción de la igualdad entre mujeres y hombres.
«Tener discapacidad nos obliga a afrontar constantes desembolsos a lo largo de nuestra vida. Y en esos momentos, muchas veces, desconocemos la mejor manera de hacerlo», concluye esta abogada, que es sorda, y denuncia la dejadez en subvenciones para la adquisición de audífonos a los 26 años de edad para este colectivo.






