Tajia Rodríguez es una joven con parálisis cerebral que comparte «un poco de amor, inspiración, alegría, esperanza y fuerza» a través de su propio diagnóstico. Por ello, asegura que «la peor discapacidad que alguien puede tener es una mente negativa».
La seguridad que desprende tras declarar esa impactante idea no deja a lugar a dudas de la personalidad de esta joven, a quien la parálisis cerebral no le ha robado ni un ápice de entusiasmo por vivir la vida y por tener sueños. De hecho, revela que le gustaría casarse y, algún día, experimentar la maternidad.
El síntoma más evidente del ‘amor’ que siente Rodríguez por la vida se puede vislumbrar en cada publicación de su perfil en redes sociales, donde anima a la felicidad, a la plenitud y a la normalidad de la discapacidad mediante un testimonio ofrecido en primera persona sobre la parálisis cerebral.
Una mente negativa, «la peor discapacidad»
La inclusión es uno de los aspectos que Tajia Rodríguez menciona con más ahínco en sus ‘mensajes del día’, como ella misma los tilda. Y ahora, esta joven manifiesta que, bajo su punto de vista, «la peor discapacidad que una persona puede tener es una mente negativa».
Esa idea la continúa explicando que «estas personas no llegan a nada en la vida porque no ven lo fuertes y lo capaces que son». Para esta joven escritora con parálisis cerebral, la mentalidad y la confianza en sí misma está fuera de toda duda.
A lo largo de su vida, Tajia ha tenido que demostrar su capacidad para que el resto de personas no la valoren por su condición de persona con discapacidad, Y eso es, ahora, lo que quiere que otras personas eviten. «La verdadera prisión está en la cabeza, no en el cuerpo».
Acto seguido, explicando su preciso y bonito mensaje, que cuenta con grandes dosis de veracidad, Rodríguez insta a tener «cero negatividad» y apela al positivismo por encima de cualquier sentimiento que se pueda expresar hacia uno mismo.
También se acuerda de aquellas personas que, en estos momentos, tal vez no estén pasando por un buen momento personal, sea cual sea el motivo. Sin embargo, les recuerda que «todo va a estar bien; tú vas a estar bien».
Hacer «cosas difíciles»
Tajia Rodríguez es el ejemplo de que el diagnóstico no determina el pronóstico y que la discapacidad se puede convertir en capacidad. Ella está exprimiendo la vida -su vida- de la mejor manera que sabe: ayudando a los demás mediante el poder de la palabra.
Sin embargo, sus padres también tienen un destacado papel en todo este proceso: «Siempre me han dicho que puedo hacer cosas difíciles«. Además, Tajia acompaña sus mensajes por una inquebrantable fe en cada una de sus palabras.
Por ello, además de emitir mensajes a la sociedad mediante redes sociales, también tiene palabras de halago para ella misma y para todo el camino que ha recorrido. Si ella no se valorase, Rodríguez no podría valorar a los demás. «Ojalá nunca se te olvides lo que has logrado tu ‘solita'», indica.




