‘You’ll never walk alone‘ -‘Nunca caminarás sólo’. Esa es la frase más conocida, tal vez, de todos los himnos del panorama futbolístico. Es de un club histórico como el Liverpool Football Club, un equipo que compite en Inglaterra y que trasciende más allá de los méritos deportivos, alzándose como una de las entidades más respetadas por sus causas e iniciativas solidarias.
Una de estas historias más sonadas en los últimos tiempos tiene relación directa con uno de sus pequeños y más fanáticos aficionados: Isaac Keraney. Este joven se hizo viral a través de las redes sociales gracias a la participación directa de la plantilla del Liverpool, que decidió darle una sorpresa.
La emoción, desparpajo y conocimiento de Isaac sobre el mundo del fútbol emocionó a los jugadores de este histórico club, que no dudaron en compartir su felicidad con el pequeño y su familia. Fruto de esa inmensa alegría, Virgil Van Dijk, capitán del Liverpool, y Mo Salah, uno de sus jugadores de referencia, le invitaron a un entrenamiento de la primera plantilla.
Un pequeño aficionado que lucha con la discapacidad
Una vez más, el mundo del fútbol ha tornado en un escaparate mundial para poner en valor lo verdaderamente importante en la vida: la salud, especialmente en los más pequeños. También, este ejemplo enseña cómo dar visibilidad a la discapacidad y a las enfermedades raras de la mejor manera posible: normalizando este tipo de situaciones.
Isaac Kearney juega cada día su particular ‘partido’ contra el síndrome de Wolf-Hirschhorn, un trastorno genético y poco frecuente «que afecta muchas partes del cuerpo«, de acuerdo con e Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos. Destaca por una apariencia facial característica, retraso del crecimiento y del desarrollo, discapacidad intelectual, hipotonía y convulsiones.
Su historia, no obstante, se dio a conocer gracias a la enorme plataforma de las redes sociales, un espacio en el que la cuenta oficial del Liverpool F.C publicó un vídeo en el que dos de sus jugadores más populares sorprendieron al pequeño Isaac mientras estaba en la escuela: «Estamos buscando a un gran fan del Liverpool», comentó Virgil Van Dijk.
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Kearney, en una mezcla heterogénea de emociones, alzó la mano para darse a conocer y presentarse a los futbolistas: «Sí, soy yo», indicó el pequeño, que no dudó en saludar y abrazar a sus ídolos. A pesar de su juventud, de siete años de edad, este joven aficionado debe luchar contra la discapacidad desde que nació, pero no le impide disfrutar del fútbol y vivirlo con la pasión que merece cada encuentro en Anfield, el estadio del Liverpool.
Ante esta circunstancia, que acumuló más de diez millones de reproducciones, la propia entidad deportiva invitó a Isaac y a su familia al encuentro frente al Manchester City, un rival de primerísimo nivel. Además, el pequeño pudo salir al campo en brazos del capitán de su equipo, cumpliendo, de esta manera, un sueño ante la tierna mirada de sus padres.
Isaac nunca caminará sólo
La retina de Isaac Kearney debe estar llena de recuerdos y de sensaciones que ha vivido a lo largo de su vida, pese a la juventud de la que goza. Sin embargo, a buen seguro, uno de esos momentos más inimaginables estará ligado a la sorpresa que le dieron los jugadores del club del que es aficionado, el Liverpool FC.
Los jugadores Van Dijk y Salah fueron los encargados de recoger y sorprender a Isaac, pero lo cierto es que este fanático pudo conocer a toda la plantilla, saludarles y transmitirles su pasión por el futbol, a la pr que les animó para el partido que iban a disputar ese fin de semana.
Precisamente, en ese encuentro, Kearney iba a salir al césped de Anfield en brazos de uno de sus ídolos y al lado de sus padres, que inmortalizaron ese momento para siempre y dejando a un lado, por unos momentos, la discapacidad de su hijo. Sólo primaba la sonrisa y la felicidad de Isaac.

En esta línea, la producción logró tener un alcance mundial, demostrando cómo la visibilidad y el reconocimiento de la discapacidad es posible en las grandes esferas y de la manera más simple, haciendo felices a las personas que la presentan y obteniendo una respuesta masiva de gratitud. El Liverpool F.C logró algo más que una victoria deportiva; se coronó como un club de referencia por sus iniciativas solidarias.
Por tanto, como cita el himno de este histórico club de fútbol, Isaac «nunca caminará sólo» porque siempre llevará consigo el corazón de miles de aficionados que, como él, desean ver ganar siempre a su equipo, a pesar de que la mayor victoria será haber permitido ‘olvidar’ la discapacidad y haber hecho feliz a un niño que lucha contra el síndrome de Wolf-Hirschhorn.




