Javier Cantos es un empresario de Chiclana de la Frontera con autismo. Recientemente, a través de un vídeo publicado en su cuenta de Instagram (@eldiariodecj), ha denunciado que a su hijo autista le han prohibido la entrada en una escuela de verano «por estar matriculado en la modalidad C».
Este año 2026, el Ayuntamiento de Chiclana de la Frontera ha inaugurado una nueva escuela de verano junto a una entidad local. Se trata de una escuela de verano que se promocionaba como «gratuita e inclusiva», ya que estaba financiada a través del proyecto ‘Por Responsables’.
Rechazan a un niño autista en una escuela de verano en Chiclana de la Frontera
Javier Cantos ha decidido contar su historia y cómo se ha producido una situación discriminatoria para su hijo con autismo en relación al acceso a la mencionada escuela de verano.
Al respecto, Javier Cantos explica que «entre los requisitos para poder disfrutar del servicio o las circunstancias que más puntuaban, estaba que ambos progenitores trabajasen la discapacidad y otras situaciones similares. Yo cumplía con los requisitos, pero de largo».
El hijo de Javier Cantos es autista de grado III y está matriculado en sala TEA, tal y como él mismo comenta. Viendo las características de esta escuela de verano, Javier decidió llamar para apuntar a su hijo.
Sin embargo, se encontró con una sorprendente respuesta por parte de la organización de la escuela de verano: «Me dicen que sintiéndolo mucho que no lo pueden admitir porque sólo admiten A y D. Pero que no es culpa de ellos, que eso viene de la Junta de Andalucía. Le pido la documentación al centro y, efectivamente, las bases reguladoras se indicaba claramente que sólo admitían A y D. Pero por otro lado también te puntuaba favorablemente la discapacidad».
Ante esta situación, Javier Cantos decidió investigar por su cuenta. De este modo, pudo comprobar que en las bases generales de la Junta de Andalucía no aparece en ningún momento esa distinción entre modalidades. Además, también descubrió escuelas de verano o ludotecas de localidades cercanas que están financiadas con la misma ayuda y que si admiten la C y D.
En este sentido, Javier recuerda que «precisamente, uno de los objetivos del plan corresponsable es facilitar la conciliación y atender prioritariamente determinadas situaciones de vulnerabilidad, entre ellas la discapacidad. Entonces la lógica de la ayuda es que a mayor discapacidad más prioridad para acceder al servicio».
Asumieron el error desde la escuela de verano
Javier Cantos es consciente de que cada niño con autismo tiene sus propias necesidades y, en ocasiones, ciertos servicios carecen de todos los recursos suficientes para todos los niños autistas. Normalmente, Javier prueba una semana cuando apunta a su hijo a alguna escuela de verano o espacio similar, confesando que «si veo que no se adapta y es imposible, pues entonces lo sacamos».
Eso sí, Javier pide que, al menos, le den la oportunidad. Frente a esa situación, que el propio Javier Cantos consideraba como «injusta» y «discriminatoria», solicitó una cita con los responsables del Ayuntamiento de Chiclana de la Frontera.
«Nos reunimos, me pidieron disculpas y asumieron el error. Reconocieron que había sido un disparate de organización y que para proyectos similares en el futuro se van a poner en contacto con nosotros para que podamos asesorarlos y evitar que vuelva a pasar algo así», indica Javier.
A través de este vídeo a modo de denuncia, Javier Cantos quiere visibilizar que las personas con discapacidad siguen encontrando barreras en muchos ámbitos, y que necesitan hacer ruido para que no se sigan vulnerando sus derechos. «Dentro de lo malo, al menos he podido sacar algo positivo», concluye Javier.




