Magdalena, una mujer que trabajaba como peluquera, ha obtenido el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente absoluta tras una resolución judicial. Lo llamativo de este caso es que el INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) le denegó cualquier grado de incapacidad y le obligaba a volver a trabajar.
Este caso ha sido expuesto por la abogada Marina Alaminos a través de su cuenta oficial de Instagram (@marinaalaminos), que además ha sido la encargada de defender a Magdalena en el juicio por la incapacidad permanente.
Limitaciones con efectos en su día a día
Magdalena trabajaba como peluquera. Sin embargo, debido a su situación de salud, tuvo que empezar a cancelar citas de clientes de manera progresiva. Al principio comenzó a sentir dolores de cabeza intensos que la propia afectada achacaba al estrés o al cansancio.
Las crisis cada vez fueron a más, con mayor frecuencia e intensidad. Finalmente, los médicos acabaron diagnosticándole migraña crónica, una enfermedad que puede afectar de manera considerable a la persona en su día a día.
Fruto de esta situación de salud, esta trabajadora también empezó a desarrollar una depresión que iba empeorando con el paso del tiempo. Son «dos enfermedades que acabaron cambiándole la vida», asegura la abogada Marina Alaminos.
Respecto a su estado, Alaminos explica que «cada crisis de migraña le obligaba a encerrarse durante horas, sin luz, sin ruido y sin poder hacer absolutamente nada». Es algo que le afectaba de manera considerable para desarrollar su profesión como peluquera.
A pesar de las crisis, los dolores y la migraña, Magdalena intentó durante un tiempo continuar trabajando. No obstante, llegó un día en el que ya no pudo más y decidió solicitar la baja médica por incapacidad temporal.
Incapacidad permanente absoluta por migraña
Tras el periodo de baja médica, el Instituto Nacional de la Seguridad Social le denegó la incapacidad permanente a esta trabajadora. Desde el INSS consideraban que la situación de Magdalena no era susceptible para el reconocimiento de ningún grado de incapacidad laboral permanente.
Esta ciudadana entendía que no podía trabajar con normalidad como peluquera debido a su situación. Por ello, acudió al despacho de abogados de Marina Alaminos con el objetivo de luchar por una pensión de incapacidad permanente por la vía judicial.
En este sentido, la mencionada abogada explica que «cuando estudié todo su caso no era solo una peluquera con migrañas. Era una mujer cuya vida estaba completamente condicionada por dos enfermedades graves».
Posteriormente, el INSS también rechazó la Reclamación Previa. Debido a este motivo, Marina Alaminos optó por presentar una demanda contra este organismo a través de la vía judicial. Tenía claro que Magdalena cumplía con los requisitos para lograr una incapacidad permanente.
«En el juicio defendimos que nadie puede trabajar con normalidad cuando no sabe si mañana se podrá levantar de la cama por una nueva crisis. Y mucho menos, cuando a esas crisis se unen a una depresión tan importante», expone Alaminos.
Después de tantos meses sufriendo, el juez le reconoció a Magdalena una pensión de incapacidad permanente absoluta. Por tanto, esta trabajadora tendrá derecho a cobrar una pensión con una cuantía equivalente al 100% de su base reguladora.




