La Policía Local de Jerez de la Frontera ha denunciado a un conductor por utilizar una tarjeta de aparcamiento para personas con movilidad reducida (PMR) de un familiar fallecido. Se trata de una infracción muy grave que puede ser considerada como un delito de falsedad documental.
Las tarjetas de aparcamiento para personas con discapacidad solamente pueden utilizarse si la persona titular está en el interior del vehículo. Sin embargo, muchos ciudadanos en toda España siguen utilizando de forma fraudulenta este tipo de tarjetas.
Intervenida una tarjeta PMR de un familiar fallecido
La Policía Local de Jerez, municipio de la provincia de Cádiz, ha intervenido una tarjeta de aparcamiento para personas con movilidad reducida que estaba siendo utilizada y cuyo titular había fallecido.
El Ayuntamiento de Jerez ha sido el encargo de informar de esta actuación policial a través de una nota de prensa. En concreto, la tarjeta de aparcamiento PMR ha sido intervenida en la Zona Sur. Dicha actuación se enmarca dentro de una campaña municipal sobre el control del uso fraudulento de las tarjetas de aparcamiento para personas con movilidad reducida.
Además de esta actuación sobre el uso fraudulento de una tarjeta de aparcamiento para personas con discapacidad, la Policía Local de Jerez también ha abierto un total de diez diligencias a conductores por presuntos delitos contra la Seguridad Social.
Desde la Junta de Andalucía recuerdan que «a tarjeta de aparcamiento de vehículos para personas con movilidad reducida tiene como finalidad facilitar los desplazamientos de aquellas personas que debido a su discapacidad tengan limitada su capacidad de movimiento y ello les dificulte la utilización de los medios de transporte público».
Consecuencias por utilizar la tarjeta PMR de un familiar fallecido
Tal y como hemos expuesto anteriormente, utilizar la tarjeta de aparcamiento para personas con movilidad reducida de un familiar fallecido está considerado como una infracción muy grave. Esta acción puede tener consecuencias considerables para la persona infractora.
La primera consecuencia consiste en la retirada inmediata de la circulación de la tarjeta PMR, ya que el titular de la misma es una persona fallecida y, por tanto, carece de validez.
Además, la persona que utiliza la tarjeta PMR de un familiar fallecido puede enfrentarse a multas económicas que oscilan entre 300 y 6.000 euros. El importe puede variar según la gravedad de los hechos o de lo que marque la normativa.
En algunos casos graves, los hechos pueden derivar en penas de prisión según el Código Penal. Esto ocurre, principalmente, cuando se detecta falsificación de documentos públicos o usurpación.
También existen sanciones para otras infracciones relacionadas con el uso fraudulento de las tarjetas PMR o la utilización inadecuada de las plazas de aparcamiento reservadas para personas con movilidad reducida.
Por ejemplo, la normativa actual establece una sanción de 200 euros para las personas que estacionan en una plaza de aparcamiento reservada para personas con movilidad reducida sin contar con la correspondiente tarjeta de aparcamiento. Una sanción que se puede quedar en 100 euros si el infractor la abona mediante pronto pago.




