En septiembre, como cada año, llega la ‘vuelta al cole’. Así, miles de estudiantes con discapacidad regresan a las aulas con la ilusión de comenzar un nuevo curso escolar. Y un año más, la educación realmente inclusiva sigue siendo una tarea pendiente en muchos centros del país.
Desde la ONCE reclaman que la inclusión educativa también esté presente en espacios como el recreo, el comedor o las actividades extraescolares. Además, recuerdan que «más de 7.000 estudiantes con ceguera o con deficiencia visual grave inician estos días el nuevo curso escolar».
Según informan desde la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE), el 99% de los alumnos ciegos o con discapacidad visual están matriculados en centros escolares ordinarios que cuentan con un modelo de educación inclusiva respaldado por equipos de atención educativa.
Vuelva al cole con inclusión educativa en todos los espacios
Los equipos de atención educativa de la ONCE tienen como objetivo ofrecer los apoyos necesarios a los alumnos ciegos o con discapacidad visual para desarrollar el curso escolar en igualdad de oportunidades.
En cualquier caso, desde la ONCE advierten que la vuelta al cole no solamente significa regresar a las aulas. Es decir, dentro de la experiencia educativa existen otros espacios donde el alumnado interactúa y se relaciona. Hablamos de espacios como el recreo, las actividades extraescolares o el comedor.
Al respecto, la responsable de Atención Educativa de la ONCE, Ana Llauradó, comenta que «la jornada escolar incluye otros tiempos y actividades. El recreo, el comedor, horarios ampliados o actividades complementarias y extraescolares son esenciales para el aprendizaje y tienen una influencia decisiva en el desarrollo de la autonomía personal y de las competencias sociales».
Los alumnos con discapacidad y los alumnos con otras discapacidades no solo tienen derecho a una educación inclusiva dentro de las aulas, sino que también tienen derecho a participar de forma plena en todas las actividades al igual que el resto de sus compañeros.
El recreo como un espacio clave en la inclusión educativa
El recreo es una parte fundamental en cualquier escuela y centro educativo. Es un periodo de tiempo que los alumnos tienen para descansar, desayunar, jugar e interactuar con otros niños de su edad. Es un espacio fundamental de convivencia y socialización.
Así, desde la ONCE defienden que «para que el recreo sea realmente inclusivo, debe ofrecer oportunidades de juego y participación para todo el alumnado». Además, esta organización «impulsa patios accesibles, organizados en diferentes zonas, con propuestas variadas que favorezcan la interacción y el juego compartido».
Un aspecto imprescindible para que un recreo sea inclusivo para los alumnos con discapacidad es que cuente con una importante variedad de juegos inclusivos. De esta forma, el alumnado puede elegir y disfrutar de forma independiente, aunque siempre bajo la supervisión de un profesor adulto.
Como conclusión, en relación a la vuelta al cole para el curso 2026-2027, desde la ONCE exponen que «todos los espacios, tiempos y actividades que conforman la vida escolar son enormemente enriquecedores para el alumnado y, especialmente, para los estudiantes con discapacidad visual, siempre que se planifiquen teniendo en cuenta la diversidad y se incorporen estrategias y recursos que hagan efectiva la inclusión».






