Lola Meño es una jubilada española que cuenta con una penalización en su pensión de jubilación del 24%. Todo ello, después de haber cotizado más de 47 años a la Seguridad Social durante su vida laboral. Al igual que ella, unos 900.000 jubilados en España se encuentran en la misma situación.
En este sentido, Lola Meño es miembro de la Asociación ‘Asjubi40’ y vocal del Comité. Una asociación que lleva años luchando porque el Gobierno de España apruebe la jubilación anticipada sin penalización en la pensión para personas con largas carreras de cotización.
Más de 47 años cotizados y un 24% de penalización en la pensión
En el mes de mayo de 2026 estuvo más que nunca la aprobación de la jubilación anticipada sin penalización para ciudadanos con 40 años o más cotizados a la Seguridad Social. Sin embargo, el Gobierno de España rechazó esta opción tras haber sido aprobada una moción en el Congreso en el mes de noviembre de 2025.
A pesar de este varapalo, los representantes y miembros de ‘Asjubi40’ siguen luchando por una jubilación anticipada sin la aplicación de coeficientes reductores en la cuantía de la pensión. A través de un vídeo publicado en Youtube, Lola Meño explica su historia laboral y cómo llegó a tener un recorte del 24% en su pensión con más de 47 años trabajados.
«Empecé a trabajar a los 14 años, algo que hoy es impensable. En aquella época incluso nos sentíamos como más mayores y realizados, era otra mentalidad», indica Lola. Al igual que ella, muchas personas de la generación del 60′ y 70′ comenzaron a trabajar a muy temprana edad, por lo que acumulan largas carreras de cotización.
En relación a su historia personal, Lola Meño comenta que «empecé mi vida laboral en una imprenta, donde ha transcurrido toda mi vida laboral». Al principio esta imprenta contaba con pocos trabajadores, con una plantilla de 8 o 9 personas. Sin embargo, con el paso del tiempo, esta empresa comenzó a crecer.
Sobre su vida laboral, esta ciudadana expone que «empecé trabajando en la puerta de casa y terminé trabajando en la provincia de Guadalajara, a unos 80 kilómetros de casa. La empresa se fue seccionando, porque eran varios socios».
Obligada a jubilarse anticipadamente
Debido a la deriva que cogió la empresa en la que trabajaba, Lola Meño decidió montar su propia empresa en Guadalajara con otros tres socios más. Cada uno de estos socios tenía su participación en acciones.
En esta nueva empresa desarrolló los últimos 10 años de su vida laboral. Sin embargo, todo dio un giro inesperado cuando dicha empresa entró a concurso de acreedores y posteriormente quebró.
Lola Meño se vio empujada a una situación de desempleo y pasó a cobrar la prestación del paro con prácticamente 59 años de edad. Además, cuando se acabó el paro también cobró cuatro meses la ayuda al desempleo. «Me vi obligada a jubilarme anticipadamente», confiesa Lola Meño.
Finalmente, explica que «después de haber cotizado 47 años y unos días, me veo penalizada con un 24% de mi pensión. Es la injusticia por la que estamos luchando». Además, añade que «por dignidad, creo que se debería solucionar. Son muchos los que se están quedando por el camino».




