Javier Guaita, veterinario: «La arena de la playa va a hacer un efecto de lima sobre las almohadillas y las va a ir desgastando a un ritmo bastante rápido»

El veterinario Javier Guaita ha advertido de que la arena de la playa actúa como una lima sobre las almohadillas de los perros y puede desgastarlas «a un ritmo bastante rápido», hasta el punto de provocar úlceras muy dolorosas en los casos más graves. Así lo ha explicado el especialista en una de sus últimas publicaciones en TikTok, en la que ha pedido a los dueños que no renuncien al plan, pero sí extremen la vigilancia: «Si tienes que ir a la playa, desde luego hazlo, pero vigila las almohadillas de tu perro cada x tiempo».

Cabe recordar que la playa se ha consolidado como uno de los destinos habituales para las familias durante los meses de más calor, y también para sus mascotas. El entorno invita a que el animal corra y se mantenga activo, pero ese mismo terreno es el que introduce el riesgo del que alerta el profesional.

Por qué la arena desgasta las almohadillas

La clave está en la superficie. Las almohadillas son la zona de contacto de la pata con el suelo y funcionan como amortiguador y protección, pero no están preparadas para una fricción continuada sobre un terreno que el animal no pisa en su día a día.

«La arena de la playa va a hacer un efecto de lima sobre las almohadillas y las va a ir desgastando a un ritmo bastante rápido»

Es decir: no hace falta un accidente ni un corte para que aparezca la lesión. Basta con una sesión de carreras prolongada para que el tejido se erosione poco a poco, sin que el perro dé señales evidentes de dolor hasta que el daño ya está hecho.

Cachorros y razas pequeñas, los más expuestos

Guaita sitúa el problema sobre todo en dos perfiles, a los que se suma un tercer factor de riesgo vinculado al propio comportamiento del animal en la playa:

  • Ejemplares jóvenes, cuyas almohadillas todavía están, en palabras del veterinario, «muy tiernecitas» y no han desarrollado la dureza del animal adulto.
  • Razas de tamaño pequeño, en las que el problema se registra con cierta habitualidad.
  • Actividad física de alta intensidad, ya que cuanto más se prolongan las carreras sobre la arena, mayor es el desgaste acumulado.

Si concurren varios de esos factores, el especialista advierte de que las almohadillas «pueden llegar a ulcerar», una lesión que describe como muy dolorosa para el animal.

@guaitaveterinaris En esta segunda entrega de casos clínicos típicos del verano hablamos de las lesiones que pueden surgir en las almohadillas de nuestros locos peludos principalemente asociadas a los paseos/carreras por la playa. Que nada estropee la diversión, sigue nuestros consejos para evitar disgustos en un día de playa.🧡🤪 #perros #gatos #mascotas #consejos #curiosidades ♬ sonido original – Guaita Veterinaris

Qué hacer si la lesión ya se ha producido

Cuando el daño ya existe, el veterinario apunta al uso de analgésicos para que los síntomas remitan cuanto antes y a la espera necesaria hasta que la zona se regenere por completo. El matiz importante es el tiempo: hablamos de un proceso que puede alargarse y resultar costoso, con un perro dolorido y con la movilidad limitada mientras dura.

Por el contrario, la prevención apenas exige esfuerzo. Se trata de revisar las patas cada cierto tiempo durante la estancia en la playa, tal y como recomienda el propio Guaita, y de moderar la intensidad del ejercicio cuando el animal es joven o de talla reducida. A pesar de ello, es una comprobación que muchos dueños pasan por alto precisamente porque el desgaste no duele de forma inmediata.

Con todo, el mensaje del veterinario no es renunciar al plan veraniego con la mascota, sino adaptarlo. Un vistazo periódico a las almohadillas y unas pausas a la sombra pueden evitar semanas de recuperación después.