Pilar García de la Granja, economista y directora de Mediodía COPE, ha resumido en una frase el desajuste del sistema público de pensiones: «la pensión se concibió para financiar de media entre 8 y 10 años de vida tras dejar de trabajar, pero es que ahora financia de media entre 25 y 28 años». Lo ha dicho en el espacio ‘Clases de Economía’ de ‘La Linterna’, en COPE. La factura ya se nota: la Seguridad Social destinó en julio un récord de 14.431,9 millones de euros a las pensiones contributivas, un 6,2% más que un año antes.
La experta ha recordado, asimismo, que las pensiones no se pagan solo con las cotizaciones de los trabajadores desde hace años, y ha hablado de un «coste enorme» derivado del envejecimiento de la población. Su reflexión llegó al analizar la jubilación flexible aprobada por el Gobierno, que por primera vez se extiende a los autónomos.
Un modelo pensado para ocho años que hoy paga casi tres décadas
«La pensión se concibió para financiar de media entre 8 y 10 años de vida tras dejar de trabajar, pero es que ahora financia de media entre 25 y 28 años»
Si analizamos los datos oficiales, la advertencia encaja con la evolución del gasto. Según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, en julio se abonaron 10.517.634 pensiones a más de 9,5 millones de personas, con una pensión media de 1.372,2 euros (+4,6% interanual) y una pensión media de jubilación de 1.573,7 euros.
- Jubilación: 10.589,3 millones, el 73,4% de la nómina.
- Viudedad: 2.287,7 millones.
- Incapacidad permanente: 1.330,6 millones.
- Orfandad y favor de familiares: 224,4 millones.
En el aumento influye la revalorización del 2,7% aplicada en 2026, pero también que cada mes hay más pensionistas y con bases de cotización más altas. En junio, con la paga extra, el desembolso superó los 28.400 millones.
Su apuesta: alargar la vida laboral de forma voluntaria
Para García de la Granja, conviene facilitar que quien pueda y quiera siga en activo tras la edad ordinaria de retiro, porque «es valioso que sigan trabajando si quieren y están en condiciones».
Ese camino ya crece. Hasta julio se registraron 184.196 nuevas altas de jubilación, de las que un 11,9% fueron demoradas voluntarias: 7,1 puntos más que en 2019. La edad media de acceso se sitúa ya en 65,4 años, frente a los 64,4 de aquel ejercicio.
Con todo, el diagnóstico sigue abierto: mientras la longevidad crezca, cada reforma —MEI, cuota de solidaridad o incentivos a la demora— actúa sobre una ecuación que se recalcula cada año. La próxima cita será la revalorización de 2027, que volverá a fijarse según el IPC medio.



