Elsa, una menor de 6 años de edad, ha logrado recuperar la vista gracias a una cirugía pionera realizada por profesionales del Hospital Sant Joan de Déu, en Barcelona. Por primera vez en España, se ha utilizado el nervio sural para comunicar un nervio situado detrás de la oreja con la córnea. Esta operación pionera en una paciente pediátrica ha permitido recuperar la sensibilidad de la córnea.
En concreto, Elsa es una niña de Valls (Tarragona). Así, desde el centro hospitalario explican que «debido a una hipoplasia o subdesarrollo del nervio trigémino, implicado en la sensibilidad de la córnea, estaba quedándose ciega».
Elsa perdió la sensibilidad en la córnea
Gracias a una cirugía pionera en España, los profesionales del Hospital Sant Joan de Déu en Barcelona han conseguido frenar la pérdida de visión en Elsa. Incluso, han logrado mejorar dicha visión en un 10%.

El equipo de especialistas del centro hospitalario catalán estuvo conformado por cirujanos y oftalmólogos. Así, extrajeron a la niña un segmento del nervio sural, que es un tipo de nervio específico que se encuentra en la pierna.
Posteriormente, ese segmento del nervio sural lo empalmaron y lo conectaron a un nervio que se encuentra detrás de la oreja (nervio auricular mayor). Del mismo modo, lo conectaron con la córnea para restablecer la sensibilidad de ésta.
La sensibilidad de la córnea es un aspecto fundamental para la salud del ojo, ya que tiene la misión de activar el parpadeo como reflejo protector ante agresiones externas. Además, entre sus funciones también destaca la estimulación para la producción de lágrimas.
En este caso particular, Elsa no tenía sensibilidad en la córnea. Esta situación provocaba que no parpadeara de forma instintiva, generándole queratitis o úlceras frecuentes. Todo ello le derivó en una importante pérdida de visión progresiva. De hecho, en el año 2022 únicamente conservaba un 10% de visión.
Ante esta problemática en sus ojos, Elsa tuvo que empezar a utilizar gafas especiales. Concretamente, hablamos de unas gafas de cámara húmeda. Además, también tenía que lubricar sus ojos cada hora con lágrimas artificiales y pomadas.
Logran recuperar la vista de Elsa
De manera tradicional, en los casos de hipoplasia se lleva a cabo una neurotización corneal como tratamiento. Es decir, se coge un nervio sano y se redirige hacia la córnea para restablecer su función.
Respecto a esta cirugía pionera, la oftalmóloga Ester Casas explica que «en las neurotizaciones clásicas se utiliza el nervio sural para conectar un nervio de la cara que está más próximo al ojo, como es el caso del supraorbitario o el supratroclear, con la córnea. En el caso de Elsa, sin embargo, este procedimiento no estaba indicado porque estos dos nervios también estaban afectados por la hipoplasia».
Debido a esta problemática, los profesionales buscaron una alternativa. Así, optaron por conectar el nervio sural a un nervio sensitivo más alejado, situado detrás de la oreja derecha. Se trataba de la primera vez en España que se llevaba a cabo una intervención quirúrgicas de este tipo en un paciente pediátrico.
Sobre esta operación, la cirujana plástica del Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital Sant Joan de Déu, Marisa Manzano, indicó que «para esta intervención fue necesario utilizar técnicas microquirúrgicas que, en el caso de los niños, supone siempre un reto debido a las menores dimensiones de todos los tejidos».
Esta cirugía se completó el 18 de enero de 2024. Sin embargo, había que esperar unos meses para conocer el éxito de la misma. Unos cuatro meses después de la intervención, su madre ya comenzó a detectar que su hija estaba recuperando sensibilidad en la córnea.
Ahora, desde el Hospital Sant Joan de Déu en Barcelona confirman que Elsa «ha recuperado sensibilidad corneal, ha reducido de manera significativa las lesiones y ha mejorado la visión».






