La inclusión es una de las palabras más importantes y de mayor relevancia en cuanto a su significado de nuestra lengua. Su puesta en escena implica la participación libre y activa de cualquier persona en las diferentes esferas sociales, incluyendo, por supuesto, al colectivo de la discapacidad.
Por tanto, fomentar medidas inclusivas y comportamientos encaminados a formar una sociedad que respete y valore la inclusión de cualquier persona se antoja fundamental desde edades tempranas, educando a los más pequeños en este sentido. A medida que vayan creciendo, ese camino ya estará recorrido.
Desde la entidad ‘Plena Inclusión‘, en esta línea, han anunciado la puesta en marcha de ‘Educación de futuro‘, un proyecto que, precisamente, quiere educar en los valores de la inclusión, respeto y empatía a los niños de diferentes centros escolares de 11 comunidades autónomas para formar una sociedad más justa y normalizar la discapacidad o cualquier otra condición.
‘Educación de futuro’, un proyecto hacia la inclusión
Desde ‘Plena Inclusión‘, una entidad que defiende los derechos de personas con discapacidad y fomenta su integración y desarrollo social, han creado el proyecto ‘Educación de futuro’. Esta iniciativa pretende dar apoyo
a los centros educativos para avanzar hacia la inclusión y garantizar su cumplimiento en estas edades.
El proyecto, que cuenta con la financiación del Ministerio de Derechos Sociales y apoyo de la Fundación ONCE, parte del área de Educación inclusiva de Plena inclusión España con el objetivo fundamental de «acompañar la transformación de centros educativos hacia modelos plenamente inclusivos».
Tal y como detalla la entidad, «en los últimos años, varios territorios han impulsado experiencias valiosas para convertir los centros de educación especial en centros de recursos y apoyo a la educación inclusiva«. De hecho, comunidades como Baleares, Cataluña o la Comunidad Valenciana «ya muestran avances significativos en este camino».

Esa es la metra: crear actitudes y comportamientos que reflejen la inclusión entre los más pequeños, que serán ‘los adultos del día de mañana‘. A pesar de estos considerables avances, «siendo necesario generar evidencias, experiencias y modelos que sirvan de inspiración para otros centros», confirman desde ‘Plena Inclusión’.
«El objetivo es promover formas de atención educativa alineadas con los derechos humanos, la normativa vigente y la participación activa de las familias y del alumnado, actuando como auténticos motores de cambio en cada contexto educativo», han detallado.
Voluntad de transformación
‘Educación de futuro’ es una maravillosa puesta en escena con un ambicioso y precioso objetivo prioritario; sin embargo, para recorrer este camino se antojan indispensables dos conceptos fundamentales: voluntad y compromiso de los centros escolares para adoptar estas medidas encaminadas hacia la inclusión.
Este proyecto está principalmente dirigido a centros escolares, tanto de carácter específico como ordinario, «en los que profesionales, familias y alumnado han iniciado reflexiones profundas, a veces incómodas pero necesarias, que impulsan la mejora educativa«, indica ‘Plena Inclusión‘ España.
La puesta en escena de ‘Educación de futuro’ contempla un periodo de dos años -2026 y 2027- en los que se contempla y se pretende poner en marcha una serie de medidas básicas, sustentadas en cambios sostenibles, respetuosos con la realidad de cada comunidad educativa y coherentes con las buenas prácticas que muchos centros ya desarrollan».
Así mismo, en esta iniciativa van a participan más de 27 centros educativos de 11 Comunidades Autónomas diferentes, lo que da color y protagonismo al proyecto. Cada uno de estos espacios «contará con un grupo motor», formado por docentes, equipos directivos, familias, alumnado y otros agentes de la comunidad educativa, garantizando una mirada diversa y compartida.






