Alejandro -Ale- Manrique (@manrique4) era un prometedor portero de fútbol que rozó con la yema de sus dedos la élite profesional; incluso, disputó un partido de Copa del Rey frente al Sevilla FC. Sin embargo, la vida le tendría preparada una ingrata sorpresa que le alejaría del travesaño de la portería: una lesión medular.
Este joven de Santander tiene nítidos recuerdos del día en el que comenzó a lidiar con la discapacidad. Manrique estaba disfrutando de un día de playa con sus amigos en Cantabria, una Comunidad que cuenta con algunos de los mejores paraísos naturales de España; cuando se fue a dar «el último baño», sufrió una mala caída y se fracturó una de las vértebras cervicales.
Desde entonces, este portero -siempre lo será; esa condición no se pierde- ha continuado ligado al fútbol pero, esencialmente, a mostrar al mundo una dosis de resiliencia y adaptación a una vida con lesión medular que le obliga a desplazarse en silla de ruedas. De hecho, ya ha emprendido su primer viaje sólo en tren.
Primer viaje en tren tras una lesión medular
Las ‘primeras veces’ siempre son especiales, incluso cuando se trata de recobrar una normalidad que se había distanciado de la vida de Ale Manrique. O eso podría parecer, porque él ha seguido trabajando para mantenerla cerca, guiado por su fortaleza, carácter y ayuda de su familia y amigos, que le salvaron la vida.
A través de redes sociales, este joven comparte su vida con una lesión medular: cómo fue el momento del accidente, de qué manera se ha podido adaptar a vivir con la discapacidad o qué métodos usa para tratar de ser independiente son algunos de los temas que suscitan mayor interés entre sus seguidores.
En esta ocasión, este cántabro ha querido mostrar su primer viaje en tren por sí mismo desde que convive con una lesión medular. A modo de ‘spoiler’, indica que esa aventura «no salió como esperaba» ante la dificultad del convoy de salir desde la estación de Santander: «Problemas técnicos», explica y bromea Manrique.

Como solución, este joven pudo optar a un taxi adaptado, que le trasladó hasta Palencia, donde una piragua debía trasladarle hasta Lisboa y, desde la capital portuguesa, hasta Sevilla. Finalmente, un tren le debía trasladar desde la ciudad hispalense hasta Madrid, como ha querido mostrar en redes sociales.
«Parecía que no, pero llegamos«, celebra Ale en el momento de bajar del tren en la estación de Atocha. Ahora, sin más preocupación que «disfrutar del fin de semana», Manrique volverá a recargar fuerzas para que este primer viaje en transporte por sí sólo no sea una excepción, sino un habitual de su admirable autonomía a pesar de tener una lesión medular.
Otro reto superado
Como persona con discapacidad, Alejandro Manrique ha desarrollado la habilidad de adquirir otra serie de facultades y capacidades que, seguramente, ni él mismo podría sospechar que las tuviera antes de la lesión medular. Por ello, cada pequeña victoria se celebra como «otro reto superado«.
Viajar en tren por primera vez y acompañado únicamente por una silla de ruedas no era un desafío sencillo, a pesar de las ayudas y servicios que sí existen y están a disposición de las personas con discapacidad o con movilidad reducida. Manrique ha vuelto a hacer gala de ese carácter valiente que le caracteriza.
No obstante, esta aventura también le ha servido para valorar la accesibilidad en este tipo de transporte y medir en qué medida se podría favorecer la movilidad de este colectivo, facilitando los viajes y fomentando el turismo nacional entre comunidades autónomas. El reto de desplazarse en tren ya ha sido superado, por lo que este portero con lesión medular ya mira con ganas el siguiente.






