Pablo Tovar, además de psicólogo y escritor, es influencer y activista por la discapacidad. Tovar es una persona con lesión medular y, como persona con movilidad reducida, necesita hacer uso de las plazas de aparcamiento reservadas para personas con movilidad reducida (PMR).
Una de las quejas más recurrentes de Pablo Tovar se centra en las personas que hacen un uso indebido de las plazas PMR de aparcamiento, ya que muchos estacionan sin contar con la correspondiente tarjeta acreditativa.
Falta de respeto hacia las plazas PMR en un parking de Mercadona
En uno de sus últimos vídeos publicados en su cuenta de Instagram (@pablotovar__), Pablo Tovar denuncia la actitud de una usuaria y la falta de respeto hacia las plazas de aparcamiento PMR. Esta vez ha tenido lugar en un parking de Mercadona.
Por lo general, las plazas de aparcamiento PMR tienen carácter municipal. Sin embargo, también existen plazas de estacionamiento reservadas para personas con movilidad reducida en espacios privados, como un parking de un supermercado.
En el mencionado vídeo, Pablo Tovar confiesa que «estoy muy cansado de que esta situación se repita una y otra vez. Estoy en un parking de Mercadona en el que hay dos plazas de movilidad reducida. Cuando he llegado había una señora que estaba aparcando y se estaba bajando del coche».
Ante ello, Tovar le ha preguntado a la señora si contaba con la tarjeta azul de movilidad reducida para poder aparcar en esa plaza. La mujer le contestó que «no». Seguidamente, Pablo Tovar le indicó lo siguiente: «Entonces, por favor, no ocupes esa plaza que la necesito para salir».
Después del requerimiento de este usuario con discapacidad, la mujer optó por quitar su coche «de malas maneras». Al respecto Pablo Tovar asegura que «me miró con una cara muy seria y ‘me perdona la vida’. Empezó a refunfuñar y a quejarse».
La plazas PMR «no son un capricho»
Pablo Tovar utiliza las redes sociales, entre otras cosas, para dar visibilidad y defender los derechos de las personas con discapacidad. Una de sus reclamaciones más importantes, desde hace años, es el respeto hacia las plazas de aparcamiento PMR.

«He repetido ya esto en muchas ocasiones, pero las repetiré hasta que esto se os meta en la cabeza. Las plazas de movilidad reducida tienen una anchura suficiente como para que yo pueda bajar mi silla de ruedas. Yo no puedo aparcar en una plaza de aparcamiento estándar, de las que hay cientos en Mercadona», expone Pablo Tovar.
Este ciudadano con discapacidad no realiza este tipo de reclamaciones para ‘beneficio propio’, sino que representa a todas las personas con discapacidad que necesitan hacer uso habitual de las plazas de aparcamiento PMR, tanto en espacios públicos como privados.
Finalmente, Tovar manda un mensaje reivindicativo y reflexivo para la sociedad: «Las plazas de movilidad reducida no son un capricho. En un parking en el que hay 100 plazas, solo hay dos de movilidad reducida. Solo en esas dos podemos aparcar las personas que lo necesitamos. No el resto. Por favor, no ocupéis las plazas de movilidad reducida aunque sea un momentito y aunque veais que están libres».






